En la obra literaria de esta escritora inglesa el mar está íntimamente unido a la vida de los personajes y a sus recuerdos 

 “Los franceses han denominado a Virginia Woolf, El hada, por la magia y la riqueza verbal de su estilo; por la belleza de sus imágenes, que hace imperceptible el límite que separa a la prosa de la poesía”: Lenka Franulic, traductora chilena

 En estos tiempos de soledad, desesperanza y del avance de la tecnología, ligada a la vida de la gente y, en especial, de los jóvenes, la lectura de un libro de forma física es toda una odisea, tenerlo en las manos y abrirlo nos regresa al mundo de la niñez, en el que 1+1 sumaban 3, como dice Sabina 

EL PROCESO de lectura nos permite emprender un viaje a mundos posibles, a imaginar y conocer lugares lejanos, paisajes, formas de pensar y sentir a través de personajes, es toda una riqueza que nos acompañará por siempre, como en este caso, la novela de Las Olas.

Leticia Parada

Virginia Woolf nació en Londres el 25 de enero de 1882, es considerada como una de las precursoras del feminismo y figura clave del modernismo literario del siglo XX, así como una escritora importante de uno de los famosos grupos culturales que predominaron en Inglaterra, llamado Bloomsbury, en el que se reunían destacados escritores y artistas para compartir sus ideas y trabajos sobre diversas artes. 

Entre su vasta creación de obras literarias destacan: Fin de Viaje (1915), El Cuarto de Jacob (1922), La Señora Dalloway (1925), Al Faro (1927), Orlando (1928), Una Habitación Propia (1929), Las Olas (1931)), Los Años (1937), Tres Guineas (1938), entre otras.

Una de sus obras llena de matices y simbolismos es la novela Las Olas. El título de esta joya literaria es como una ventana al mar, en ella descubrimos que el paisaje marino está íntimamente unido a la vida de los personajes. Cada capítulo de la novela inicia con la descripción del sol, del mar, sus tonalidades, reflejos y constantes cambios de este espacio marítimo. A través del rumor de las olas, de su ir y venir a la orilla de una playa, los recuerdos de los 6 personajes, de los 6 monólogos interiores, fluyen libremente: Rhoda, Neville, Susana, Luis, Bernardo, Jinny y, uno más, Percival, a quien todos recuerdan.

 

“El sol no había nacido todavía. Hubiera sido imposible distinguir el mar del cielo, excepto por los pliegues ligeros de las ondas que le hacían semejarse a una tela arrugada. Poco a poco, a medida que una palidez se extendía por el cielo, una franja sombría separó en el horizonte al cielo del mar…”

 

En la obra de esta escritora, el sol simboliza una etapa de la niñez y la plenitud de los personajes, su juventud y el ocaso de sus vidas, así como el trágico fin de uno de ellos, de Rhoda, de la que algunos críticos opinan que ella es el presagio del fin de Woolf, 11 años después, en 1941.

 

El mar, paisaje clave de la novela Las Olas

 

Con la lectura de la novela de Virginia Woolf, el paisaje marino recobra vida a través de las descripciones poéticas. La prosa y la poesía son como dos olas que llegan a la orilla del mar y se esfuman, son como los recuerdos de los personajes que nacen libremente, como cuando uno de ellos imagina a las mujeres de la antigüedad que iban a la orilla del Nilo a llenar sus cántaros de agua y regresaban con el recipiente lleno sobre sus cabezas.

En algún instante de sus vidas, los personajes añoran regresar al pasado, o reunirse como solían hacerlo en un café londinense, regresar a sus lugares de origen, a viajar en el tren y llenar sus pulmones con el aire fresco del campo, a rememorar y contemplar la belleza del paisaje, o bien sólo sumergirse en las lecturas no obligadas, sino por simple elección.

 

Monólogo interior, recurso literario que captura los instantes de la vida de los personajes

 

La propuesta de esta escritora para renovar la tradición clásica de la novela y poder adentrarse en la complejidad del ser humano para percibir el mundo y capturar el instante en el que los pensamientos fluyen libremente, es lo que dio origen a una de las técnicas narrativas denominada monólogo interior, que nos permite conocer un poco más la psicología de cada uno de los personajes, que antes de esta gran figura de las letras inglesas, no había sido descubierta. 

La obra de Las Olas es un gran referente de la literatura inglesa. Abre un abanico de posibilidades de lectura a través de las 6 historias de los personajes, cada uno con su especial forma de concebir el mundo y su entorno, ofrece al lector múltiples caminos de lectura, por un lado está la crítica al sistema educativo de aquella época, los problemas que viven los personajes en la infancia en un internado lejos de sus familias, el tema de la muerte es una constante a lo largo de la narración; pero sin lugar a dudas, el paisaje marino y las reflexiones acerca de lo breve que es la vida, de la fugacidad del tiempo, de la muerte y lo efímero de la condición humana, es la riqueza literaria que podemos encontrar a través de la lectura de esta novela.

 

“No somos, pues, gotas de lluvia rápidamente secadas por el viento: gracias a nosotros, los jardines florecen y las selvas se estremecen. Nosotros renacemos bajo formas diferentes para siempre jamás”.

Esta brillante y excepcional escritora británica murió de forma trágica el 28 de marzo de 1941 en Lewess, condado de Sussex, de Londres, Inglaterra. Nos legó su extensa obra y un estilo literario único que aún pervive hoy en día.