Con el corazón lleno de ilusiones, Gabriela Lima Jiménez festejó quince años de vida.

Por: Eduardo Romero

El pasado sábado 20 de enero se llevaron a cabo los XV años de Gabriela Lima Jiménez , cuya celebración dio inicio con una ceremonia de acción de gracias en la Iglesia Ermita de Ocotlán, ubicada en Avenida 15 de Mayo, donde la quinceañera estuvo acompañada por familiares, padrinos y amigos.

Más tarde en el salón Recepciones Arrocha se citó a los invitados de la festejada, para que se llevara a cabo el vals con sus chambelanes y familiares, además de una exquisita cena en el sitio decorado con un tono ´Palo de Rosa´, mismo color del vestido que lució la quinceañera.

Los padres de Gabriela, Vicente Lima Tlatelpa y Mónica Jiménez Reyes, están agradecidos con los invitados, y en especial, con los padrinos de la quinceañera, Adriana Jiménez y Luis Ángel Pérez, quienes contribuyeron en gran medida para que se realizara este festejo.

También acompañaron a la cumpleañera sus amigos de la secundaria: Luz Adriana Alonso Mendoza, Mayra Morales y Fernanda Flores; mientras que de la preparatoria, estuvieron Rosario Vega y Fátima Luna.

Algunas de las canciones que bailó la adolescente fueron Cristalize, Down y Todo cambió, temas musicales que deleitaron al público presente.

No todo fue felicidad dentro de la celebración, dado que su abuelo paterno no estuvo presente, debido a que falleció, por lo que la familia Lima le dedica esta siguiente frase:

“Noche tras noche pienso en ti y no puedo creer que te hayas ido. Aún puedo verte caminar por la casa y aún siento tu presencia en cada cosa que fue tuya. Te recordaré por siempre y esperaré con ansias el día para volver a verte”.

Del lado materno, tampoco pudo estar presente el abuelo de Gaby, debido a una enfermedad que le hizo imposible su presencia, por lo que también le citaron algunas palabras:

“Tu ausencia no impedirá que siempre te amemos y estés presente en nuestra conciencia, gracias”.  

Después de la cena y el vals, la pista de baile se llenó para disfrutar de la música, sorpresas y la mesa de dulces.

Cabe  señalar que fueron alrededor de 300 personas las que llegaron a Recepciones Arrocha. La fiesta terminó al filo de las 3:30 de la madrugada.