El espectáculo no gustó a todos en redes sociales, sin embargo, a otros les encantó el tema de producción

 

Eduardo Romero / @teo_ers 

 

El cantante canadiense The Weeknd fue el encargado de dar el espectáculo de medio tiempo en el Super Bowl LIV, en el que se enfrentaron los Chiefs de Kansas City y los Bucaneros de Tampa Bay, en un espectáculo que estuvo adaptado a la televisión debido a que hubo asistencia limitada en el estadio. 

Antes de comenzar el partido, la cantante estadounidense Miley Cyrus ofreció un concierto que se transmitió a través de la plataforma Tiktok en la cuenta oficial de la NFL.

Canciones como “Plastic Hearts”, “Heart of Glass”,”High”, “Bad Karma”, “Party In The U. S. A” y “The Climb” fueron interpretadas por la norteamericana. 

“Muchos nos hemos sentido rotos este año, la letra de la siguiente canción la necesito decírmela a mí misma, esta canción es sobre no rendirse”, mencionó Miley Cyrus durante la interpretación de la última mencionada.

El pequeño show de Miley fue dedicado al personal de la salud que ha luchado contra la pandemia que ha detenido al mundo; además contó como invitado estrella a Billy Idol.

Luego de que terminara la primera mitad de juego del Super Bowl LIV, se apagaron las luces desde Tampa, Florida, para que diera inicio el espectáculo del canadiense The Weeknd.

Siendo el primer canadiense en dar un espectáculo de medio tiempo en la historia de los Super Bowl, llegó The Weeknd con un saco rojo interpretando I Feel It Coming.

Un evento totalmente adaptado a la televisión, debido a que hubo capacidad limitada en el estadio, se desarrolló el evento en el que The Weeknd puso de su bolsillo más de 7 millones de dólares.

El escenario principal se caracterizó por tener mucha iluminación y pirotecnia, sin embargo el audio no fue del todo bueno, por lo que la gente en redes sociales comenzó a lanzar su inconformidad por el show de medio tiempo.

Canciones como I Feel It Coming, Blidingh Lights, The Hills, Call Out My Name, fueron interpretadas por el canadiense que no tuvo a ningún artista invitado.

Abel Makkonen Tesfaye, nombre verdadero del canadiense, quedará en la historia de los Super Bowl como el artista que se adaptó a la nueva normalidad para llevar un espectáculo hasta las casas de los amantes del americano y de los seguidores de los medios tiempos.