Usuarios denunciaron que una voluntaria simuló aplicar la vacuna contra COVID-19 a un adulto mayor. Autoridades atribuyeron esto a un “error”, pero ciudadanos expresan desconfianza en la inmunización

Expansión Política

Una jeringa vacía aplicada por una voluntaria a un adulto mayor en el punto de vacunación instalado en la Unidad Zacatenco del IPN ha generado reclamos y dudas en torno a la confiabilidad de las jornadas de inmunización contra el COVID-19 en la Ciudad de México.

A través de Twitter, la usuaria @aletopia denunció con un video cómo una voluntaria introducía una jeringa en el brazo izquierdo de su tío apenas un instante, sin inyectar la dosis correspondiente de vacuna Sputnik V. Los hechos ocurrieron en Gustavo A. Madero.

“Se le acusó en tiempo con un superior y efectivamente reconoció que fue un ‘error’ que no volverá a suceder. Pero de eso no podemos estar seguros”, señaló la joven en un hilo en su cuenta de Twitter.

“No sabemos los motivos que llevó a la ‘enfermera’ a engañar a un paciente pero esto no puede quedar así y se le hará una denuncia”, agregó.

Tras el reclamo por este hecho, la supervisora del punto de vacunación fue quien finalmente aplicó la vacuna al adulto mayor.

La Secretaría de Salud capitalina y el IMSS reconocieron que esto sucedió y atribuyeron la situación a un “error”. En un comunicado, señalaron que la voluntaria fue retirada del punto de vacunación y lamentaron lo ocurrido.

“Se les ofreció una disculpa (a las personas afectadas) y se procedió a aplicar la vacuna de manera correcta, sin mayores complicaciones en presencia de su familia, que a su vez atestiguó el procedimiento e informó en sus redes sociales que se corrigió la situación”, indicaron ambas instituciones.

“Se reforzarán las medidas de vigilancia sobre el personal que participa en las jornadas de vacunación”, aseguraron en su comunicado.

Hasta ahora, no se ha informado la identidad de la voluntaria responsable ni si recibirá algún tipo de sanción.

Sin embargo, lo ocurrido generó críticas y dudas sobre la confiabilidad de la vacunación hacia los adultos mayores de 60 años, quienes tienen un mayor riesgo de enfermar gravemente en caso de contagiarse de COVID-19.

A lo largo del sábado y de este domingo, las etiquetas #ERROR y #vacuNADA se han viralizado en redes sociales, promovidas por usuarios que acusan falta de transparencia en el proceso de inmunización.

“Si esto es real, es un verdadero crimen y debe castigarse”, publicó Jorge Gaviño, diputado local por el PRD.

Usuarios de redes sociales también cuestionaron si la vacuna fue o no aplicada a sus familiares, además de exigir a la jefa de gobierno capitalina, Claudia Sheinbaum, que se muestre a las personas la vacuna antes de ser inyectadas.

Esta no es la primera vez que se denuncia la aplicación de jeringas vacías. Una situación similar ocurrió en Sonora a una mujer de 95 años, a lo que la Secretaría de Bienestar argumentó que también se trató de un “error humano”, el pasado jueves 1 de abril.

En la Ciudad de México, las autoridades han informado que las vacunas sobrantes son aplicadas al personal médico que apoya en los puntos de vacunación, para evitar que las dosis se desperdicien ya que, en el caso de las vacunas Sputnik V, solo tienen una vida útil de dos horas después de ser descongeladas.

“Si al final del día todavía quedan algunas vacunas, se vacuna principalmente al personal médico que está vacunando y que no había tenido oportunidad de vacunarse”, dijo Sheinbaum durante una conferencia de prensa el pasado 26 de febrero.

En la marca Sputnik V en específico, que actualmente es aplicada en Iztapalapa y Gustavo A. Madero, no hay posibilidad de volver a congelar la dosis para su preservación.