El terremoto que azotó la zona centro y sur del país dejó caos y devastación a su paso, sin embargo, fue 10 veces menos potente que el ocurrido el 19 de septiembre de 1985. Pero ¿por qué?

 

Esto es debido a que la “escala sísmica de Richter” es logarítmica (base 10) y no lineal. Esto quiere decir que un terremoto de 8.1 grados tiene una magnitud 10 veces mayor que uno de 7.1.

 

Pese a ello, los daños en la Ciudad de México han sido catastróficos, con 250 muertos y más de 40 edificios colapsados.

 

Además la capital del país no fue la única devastada, los estados de Puebla y Morelos, donde tuvo lugar el epicentro, fueron los más afectados. En el caso de Jojutla, municipio de Morelos, las autoridades señalan que no hay construcción que no haya quedado dañada.

 

En cuanto Puebla se refiere hay más de 3 mil hogares afectados y aún faltan manos que vayan en su rescate.

 

Hace 32 años el daño causado por el terremoto en la Ciudad de México dejó más de 40 mil muertos, de acuerdo con cifras del Servicio Sismológico Nacional.

Texto publicado originalmente por:ADN40