El Financiero

 

El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) lleva poco más de un año activo, pero ya son varios los roces entre los tres países firmantes, lo cual pone en riesgo sus planes de integración y competitividad para la región.

Jesús Carrillo, director de Economía Sostenible en el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), advirtió sobre el ‘zarpazo’ que estas tensiones podrían asestar al proyecto de integración regional, uno de los pilares del tratado.

La Secretaría de Economía anunció el jueves pasado que echará mano de todo su arsenal legal, incluyendo golpes arancelarios, si el Congreso de EU da luz verde a un plan de créditos fiscales para coches eléctricos. Tanto México como Canadá consideran que la propuesta contraviene la letra del T-MEC.

El pleito por los coches eléctricos se suma a otros que podrían acudir al T-MEC a formalizar reclamos. Han sido temas de controversia los cambios en la política energética de México, la lectura de EU sobre las reglas de origen para exportaciones automotrices, y el estancamiento de permisos para biotecnológicos agrícolas estadounidenses.

Los mandatarios de los tres países se reunieron en Washington el pasado 18 de noviembre. Durante el encuentro, el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) pidió una mayor integración comercial en la región con el objetivo de hacer frente al crecimiento de Asia, subrayando los avances de China en la última década.

“Quizá sí haya muchos temas y por lo tanto mucho análisis detallado, pero también creo que el tema en sí mismo es importante tanto por la industria automotriz porque se enmarca en el tema del cambio climático”, apuntó Carrillo.

 

Empresarios mexicanos ‘cierran filas’ con Secretaría de Economía

 

El sector privado nacional externó su respaldo a la Secretaría de Economía respecto a las acciones que decida tomar para defender los derechos de los empresarios mexicanos en caso de aprobarse en Estados Unidos el crédito fiscal para vehículos eléctricos, por su impacto para la economía nacional al poner en riesgo a un cuarto de las exportaciones nacionales y ser violatoria del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC).

De acuerdo con organismos empresariales, preocupa la iniciativa de ley de la que se espera que el Senado de Estados Unidos someta a votación el próximo 13 de diciembre, en la que plantea otorgar un monto de crédito fiscal de hasta 12 mil 500 dólares para vehículos eléctricos ensamblados en ese país, además de otros incentivos para componentes producidos igualmente en su territorio.

En México, la titular de Economía, Tatiana Clouthier, advirtió que de ser necesario, se iniciaría otro proceso de consulta bajo la letra del T-MEC que podría desembocar, si no se llega a un acuerdo, en un panel de resolución de controversias.

En una conferencia ofrecida la semana pasada, la funcionaria advirtió que si Estados Unidos aprueba la iniciativa, México aplicaría aranceles a productos sensibles, además de que tocarán la puerta “senador por senador” para que esto no ocurra.

“Tendríamos que plantear algo muy importante y estratégico para que, en aquellos productos, en aquellos lugares donde también duele, hacia el otro lado, dar ‘tiros de precisión’ para que las consecuencias se sientan”, dijo Clouthier.

La propuesta incluida en el plan de Biden contempla un aumento a los créditos fiscales existentes para la compra de coches eléctricos. Si el vehículo y su batería cumplen con un mínimo de contenido y mano de obra estadounidense, el crédito podría subir de 7 mil 500 dólares a 12 mil 500 dólares. De aprobarse, el nuevo plan de créditos entraría en vigor a partir de 2027.

En coincidencia sobre el impacto violatorio de esa iniciativa, tanto al acuerdo comercial T-MEC, como a las reglas de la Organización Mundial de Comercio (OMC), la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), la Confederación de Cámaras de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur), así como la Confederación de Cámaras Industriales de México (Concamin), avalaron la postura del gobierno mexicano al señalar que es contraria a la integración productiva en América del Norte que busca el tratado, además de que es discriminatoria de las exportaciones mexicanas de vehículos eléctricos.

Al llamar al diálogo y agotar los recursos disponibles para alcanzar una negociación de respeto entre dos países aliados estratégicos, la Coparmex manifestó su apoyo para las medidas del gobierno.

“En Coparmex respaldamos las acciones legales a las que el Gobierno de México decida recurrir de aprobarse esta iniciativa, pues se deben respetar los acuerdos comerciales que entre ambas naciones han dado pie a una relación bilateral sana y productiva a través de los años”, señaló el sindicato patronal en un posicionamiento.

La iniciativa de ley conocida como Build Back Better Act, fue ya aprobada por la Cámara de Representantes de Estados Unidos y se espera que el Senado la ponga a votación el próximo 13 de diciembre.

De aprobarse, solo los vehículos eléctricos fabricados en Estados Unidos podrán ser elegibles para acceder a cualquiera de los montos del crédito fiscal, lo que pone en riesgo a la industria automotriz mexicana que aporta cerca del 4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), representa más del 25 por ciento de las exportaciones, y que genera más de un millón de empleos.