Con la reciente implementación de la Línea 3, cientos de poblanos se han quejado por el desvío y la reducción de rutas convencionales

Eduardo Sánchez

La Línea 3 de la Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA) arrancó operaciones esta semana y, como era de esperarse, generó descontento por parte de muchos poblanos, quienes han exigido, entre otras cosas, el mes gratis de servicio y el abasto de las unidades, esta última situación, y de acuerdo con expertos, se debe a la mala planeación del proyecto. Desde el anuncio de la RUTA para, presuntamente, desahogar el tránsito de vehículos y agilizar el traslado, se comenzaron a generar dudas respecto a la eficacia del proyecto. Esto, debido a que la construcción de paraderos y la habilitación de un carril exclusivo para las unidades articuladas provocaron la reducción de carriles para el resto de los automovilistas, así como la modificación en el recorrido de varias rutas. Con la reciente Línea 3, las cosas no fueron diferentes, pues la Secretaría de Infraestructura, Movilidad y Transportes (SIMT) comenzó las operaciones sin avisar de los cambios de trayecto, afectando a cientos de poblanos. El recorrido que contempla la RUTA va por casi todo el Bulevar 5 de Mayo, por el cual circulaban algunas de las rutas con gran demanda y que inclusive conectaban juntas auxiliares con puntos clave de la ciudad, como la ruta Bulevar y Rápidos de San Antonio.

DEFICIENCIAS DEL PROYECTO

El especialista en Economía Humana, Luis Enrique Bueno, reveló a Exclusivas Puebla que el proyecto de movilidad, a cargo de Xabier Albizuri, tiene una mala planificación en las rutas, pues se alejan de los puntos más transitados por peatones, y los cuales, sí recorrían otras unidades de transporte. Aunque puntualizó que la implementación de la red urbana ha servido para solucionar problemas como el exceso de rutas que circulan sobre los mismos puntos y que generan caos vial en horas pico. Sin embargo, el trabajo del Gobierno del Estado no ha tenido buen rendimiento, pues desde la Línea Uno, implementada en 2015, el Ranking Nacional de los sistemas Bus de Tránsito Rápido (BRT), por sus siglas en inglés, evaluación técnica desde el punto de vista de los usuarios, ha colocado al Estado en los últimos lugares en desempeño. Los tres sistemas BRT que resultaron ser los que mejor atienden a las necesidades de los usuarios fueron: Metrobús de la Ciudad de México (77%), Macrobús de Guadalajara (76%) y Ecovía de Monterrey (69.8%), quedando por encima de los sistemas similares del Estado de México (Mexibús), Puebla (RUTA), Chihuahua (Vivebús), León (Optibús), y Ciudad Juárez (Vivebús), este último obtuvo el valor más bajo, de 50.1%. “El sistema RUTA se ha caracterizado por ser un proyecto de rezagos desde el comienzo de sus operaciones, que se reflejan en fallas y graves ausencias de infraestructura, indispensables para brindar seguridad e integridad física a los usuarios”, se lee en el informe del ranking. Entre las principales ausencias y fallas del sistema se encuentran la falta de información al usuario, la falta de confort dentro de las unidades; no se da lugar a la recuperación de los espacios públicos; velocidad de operación y la frecuencia de paso por hora.

Juan Berdeja, especialista en temas de movilidad e integrante del Colectivo A Pata, declaró para el portal Manatimx que la Línea 3 de la RUTA no tuvo una integración del entorno. “Con esto me refiero a que el acceso peatonal o para alguna persona con discapacidad no se mejoró. Se pusieron estaciones y cruces, pero realmente las banquetas que están alrededor siguen en mal estado. No hay rampas ni guías podo-táctiles, situación que complica que los usuarios lleguen de manera segura a la RUTA”, explicó. La Línea 2 del metrobús tiene algunas unidades con capacidad para sillas de ruedas y lugares especiales para personas discapacitadas, pero no son respetados y el acceso se complica por el tamaño de las puertas. A esto, agregó: “¿Por qué es malo? Porque sólo generan rutas más sinuosas, es decir, dan más vueltas y esto genera que los usuarios que siguen usándolas tengan trayectos más largos en cuestión de tiempo. Además, provoca saturación en vialidades pequeñas, se generan más baches porque los recorridos se hacen en calles que no están contempladas para el transporte público”, puntualizo. La Línea 3 realiza un recorrido de 15.3 kilómetros, que va desde el Bulevar Valsequillo a la Central de Autobuses de Puebla (CAPU).

El costo, al igual que las demás líneas, será de 7.50 pesos, sin embargo, los estudiantes de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) tendrán un descuento del 50 por ciento, aunque no se ha especificado cómo se realizará el proceso de acreditación. Cabe recordar que ayer, miembros de Antorcha Campesina realizaron una marcha y tomaron el carril exclusivo, exigiendo la destitución del titular de Movilidad debido a que varios conductores perdieron sus trabajos. Aunado a esto, la Comisión del Transporte y Movilidad del Congreso del Estado, transportistas y pobladores de cuatro juntas auxiliares del sur de la ciudad de Puebla acordaron suspender la circulación de la Línea 3 del metrobús, pues hasta el momento se desconoce la cantidad de vehículos que se adquirieron y entrarán en circulación, además de la concesión otorgada al particular ADO (Autobuses de Oriente), lo que no se ha transparentado.