El Financiero / La Jornada

El Infonavit recibió la petición de 54 mil 299 empresas para dejar el outsourcing, de las cuales el 74 por ciento pudieron adherirse al Registro de Prestadoras de Servicios Especializados u Obras Especializadas (REPSE), y el restante 26 por ciento no han podido completar el trámite, a una semana de que venza la prórroga para integrar a su nómina los trabajadores subcontratados.

“Tenemos un total de 54 mil 299 empresas que se han acercado al instituto para pedir su opinión de cumplimiento, de las cuales el 74 por ciento, 39 mil 983 empresas, ya tiene una opinión positiva y el resto está en el proceso de obtener su regularización”, informó Óscar Vela Treviño, subdirector General de Planeación Financiera y Fiscalización del Infonavit.

Entre mayo y agosto, el Infonavit ha recibido ahorros de trabajadores por 180 millones de pesos que involucran a cerca de 250 mil personas.

“Eso es gracias a que sus empresas están acercándose y regularizando su situación, el recurso ya forma parte de su subcuenta de vivienda”, dijo.

Producción de vivienda caería hasta 20%

Gonzalo Méndez, presidente nacional de la Canadevi, advirtió que la producción de vivienda en México caería hasta 20 por ciento, debido a que muchos subcontratistas de la construcción no han regularizado su situación.

“Si al cierre del primero de septiembre la cantidad de subcontratistas que logremos inscribir son las mismas, diría que podríamos tener un impacto muy severo y a la mejor podemos caer entre un 10 y un 20 por ciento en la producción de vivienda durante este año”, alertó.

El 1 de septiembre culminaría el plazo que el Congreso de la Unión aprobó para la formalización de empresas que prestan servicios de subcontratación ante la Secretaría de Trabajo, el IMSS e instituciones como el Infonavit, por lo que la Canadevi pidió ampliar el plazo hasta inicios de 2022.

Para este año la Canadevi estima que se puedan producir hasta 250 mil viviendas nuevas, cifra que sería entre 5 y 7 por ciento mayor a la colocación del año pasado.

Méndez comentó que actualmente en el REPSE, al que deben migrar estas empresas de servicios u obras especializadas, solo el 35 por ciento de cerca de 55 mil empresas han podido obtener su registro.

“Estamos viendo que nuestros subcontratistas que son casi 70 mil no están avanzando con la rapidez que teníamos. Necesitamos más tiempo, no vamos a alcanzar y el que no alcancemos puede ser algo muy grave porque pudiera eventualmente pararse el ritmo de construcción”, agregó.

Detalló que a la fecha existen cerca de 55 mil empresas que buscan adherirse al REPSE, de todos los giros incluidos de la construcción, de los cuales sólo 19 mil habrían podido registrarse.

Además, hasta el 22 de julio cerca de 1 millón 600 mil empleados habrían migrado de esquemas de outsourcing a las nóminas de estas empresas con un dictamen positivo.

Destacó que la colocación de vivienda nueva podría beneficiarse con la incorporación de miles de trabajadores a las opciones de financiamiento como el Infonavit, lo que podría mitigar el impacto de la reforma.

“Van a haber 4 millones de nuevos trabajadores con seguridad social, muchos de ellos con un mejor salario, esto aumentará la cantidad de trabajadores que podrán ejercer su crédito hipotecario”, dijo.

 

Constructores buscan crear asociaciones

 

Francisco Solares Alemán, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) detalló que la reforma laboral de subcontratación es positiva, sin embargo, comentó que aún persisten ambigüedades en la subcontratación entre las empresas de cimentación, acabados, aplanados, fontanería, urbanización, electricidad y otros, que comparten objeto social y que no pueden deducir ante el SAT con la reforma.

Por ello planteó establecer medidas adicionales para implementarlas en las más de 9 mil empresas que forman parte de la CMIC.

“Planteamos la posibilidad de que en esta reforma también se pudiera contar con un tratamiento diferente para la industria de la construcción, que nos permitan una libre asociación con nuestros pares que se dediquen a algo semejante a nosotros”, concluyó.

 

El outsourcing en la construcción

 

Un sector, como el de la construcción, que exige regularmente servicios de albañilería, pero no bajo los lineamientos que la Ley Federal del Trabajo (STPS) pedía en subcontratación, deberá alinearse a la nueva reforma para no incurrir en delitos fiscales.

Para los expertos, esto conllevará una afectación en los trabajadores porque la oferta de trabajo se reducirá, aunque otros aspirarían a pasar a una nómina real.

“El outsourcing es una tendencia de negocio, pero bien entendido es, contratar un servicio que no sea prioritario para ti y que alguien más sea experto en eso y, por lo tanto, te sea más barato”, dice Rubén Dávalos Palomera, director de RD Consultores.

La reforma sobre la subcontratación laboral que fue promulgada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 24 de abril, establece como cambio más relevante en la Ley General del Trabajo la prohibición de la subcontratación de personal (outsourcing), es decir, que una empresa le solicite a otra empleados para servir a la primera.

Dávalos Palomera explica: “antes, una empresa de construcción le decía a otra ‘mándame trabajadores, para que yo los mande y dirija, les diga qué hacer y entonces tú después me facturas la mano de obra que me mandaste’. Ahora eso está prohibido”, destaca