El Universal

 

México es el país emergente que más se beneficiará de la recuperación económica de Estados Unidos, así lo consideró James McCormack, director global de calificaciones soberanas de Fitch Ratings.

Lo anterior, explicó durante su participación en el evento virtual “Fitch on México”, se debe a que no existe país alguno que esté tan integrado a la economía estadounidense como lo está México, lo cual le da la ventaja de sacar provecho de diferentes aspectos, como el comercial.

“(El crecimiento en Estados Unidos) es positivo para los países emergentes, pero es aún más positivo para México. La razón es porque no hay otro país emergente que esté económicamente integrado a Estados Unidos como México. Es una gran ventaja para México”, dijo.

Recordó que, en la actualidad, México es el segundo socio comercial más grande para Estados Unidos, sólo detrás de China. Esto y el T-MEC benefician al país en la coyuntura actual, luego de la crisis económica causada por el Covid-19, y de la debilidad del PIB que se presentó previo a la pandemia.

James McCormack agregó que en el país vecino del norte, al igual que en otras naciones, el sector que más se vio afectado fue el de servicios y ahora, con el proceso de vacunación y la reapertura de la actividad económica, empieza a presentarse un rebote y ser el impulso para la recuperación del PIB.

En este sentido, refirió que esto sería un aspecto positivo para la economía mexicana, ya que podría incrementar el flujo de remesas que mandan los connacionales a México.

Respecto a un dólar débil, el analista de Fitch indicó que en general es una buena noticia para los países emergentes esto porque reduce su deuda denominada en esa divisa, como es el caso de México que el año pasado, ante la apreciación del dólar frente al peso, su deuda en dólares se disparó al momento de convertirla en pesos. Sin embargo, McCormack señaló que en México la deuda en dólares equivale a menos de una cuarta parte del total.

Por último, un elevado precio de commodities es beneficioso para los países emergentes pero en México el comercio continúa por debajo de los niveles pre Covid.

 

Adaptación al virus

 

James McCormack indicó que este año los países se han logrado adaptar al virus, algo que se nota ante la llegada de segundas y terceras olas de contagio que ya no tuvieron el mismo efecto sobre la economía como el año pasado.

“Lo que estamos viendo es que, con cada ola de contagio en los países, los impactos económicos son menores conforme ha pasado el tiempo. De alguna manera, las economías están aprendiendo a adaptarse a la segunda y tercera ola del virus”, señaló.

Si bien en varios países el proceso de vacunación ha empezado a impulsar la recuperación de la economía, el analista de Fitch dijo que desde la agencia calificadora prevén que los estímulos fiscales continúen en el 2022, a espera de ver cómo avanza el crecimiento y la inoculación.

Respecto a los riesgos, indicó que éstos giran alrededor del virus, la vacuna y la eficacia de ésta; sin embargo, son factores que aún son desconocidos y podrían mantenerse así en los siguientes meses y años. Asimismo, destacó el repunte de la inflación a nivel mundial, lo cual ha traído preocupaciones sobre posibles aumento en las tasas de interés de los bancos centrales.

Sin embargo, McCormack advirtió que aún con el proceso de vacunación en marcha, la emergencia sanitaria sigue a la cabeza de todos los riesgos mundiales, de manera que la debilidad económica con la cual México recibió el impacto del virus limita la posibilidad de una recuperación más dinámica.

El analista de Fitch Ratings recordó que en la actualidad México es el segundo socio comercial más grande de Estados Unidos, detrás de China, por lo que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) será clave para impulsar a la economía mexicana después del golpe de la contingencia sanitaria.

McCormack añadió que luego de la fuerte afectación en el sector servicios de Estados Unidos, el proceso de recuperación, impulsado por las vacunas, impulsará un fuerte crecimiento al cierre de 2021, el cual favorecerá a México con aumentos importantes en el flujo de remesas que reciben millones de familias en el país.

“En los últimos 12 meses el flujo de remesas a México fue de 40 mil millones de dólares. Esto duplica las exportaciones de petróleo, y es una fuente importante de moneda extranjera para la economía mexicana que seguirá aumentando hacia 2021 y 2022”, dijo el especialista.

No hay mercado emergente que se beneficie tanto del crecimiento de Estados Unidos como lo hará México en el marco de la recuperación por la crisis de Covid, reportó James McCormack, director gerente de Fitch Ratings.

La ventaja se debe a la integración de ambas economías, pues 97 por ciento de las exportaciones mexicanas entran al mercado estadunidense bajo el acuerdo de libre comercio y la inversión extranjera de EU en México es equivalente a la hecha en conjunto para Argentina, Brasil y Colombia, detalló.

Durante el encuentro Fitch en México, el analista explicó que el país ya tenía cierta debilidad antes del Covid y, luego del choque de la pandemia, la economía mexicana ha tomado impulso de su sector externo, sobre todo con una mayor participación en el mercado estadunidense.

Actualmente México es el segundo exportador más grande a Estados Unidos, sólo detrás de China, y en el mismo orden se encuentran los déficits comerciales de la economía más grande del mundo.

Otro elemento por lo que México se beneficiará de la recuperación en Estados Unidos son las remesas, las cuales prácticamente duplican los ingresos que entran al país por la venta de crudo.

El director gerente de Fitch explicó que el beneficio de un dólar débil puede traducirse en el repunte del PIB per cápita medido en dólares; pero no hay un beneficio contundente en el financiamiento y sus repagos, porque el financiamiento de México en moneda extranjera equivale a menos de una cuarta parte.

Todos estos escenarios de recuperación se supeditan a la incertidumbre que marca la pandemia de Covid-19; dependen de cómo siga el curso la enfermedad, del avance en el proceso de inmunización y de la efectividad de las vacunas a corto y mediano plazos, reconoció.

Más tarde, en el mismo foro, especialistas manifestaron que hay necesidades de infraestructura en México y mercado para financiar proyectos bien diseñados, pero la incertidumbre jurídica es una limitante, particularmente en el sector energético.

Por tanto, el mayor potencial que hay para el desarrollo de infraestructura en el país se centra en el sector carretero, consideró Yamur Muñoz, director de mercados de capital de deuda en HSBC México. Hay mucha necesidad de vías secundarias y rurales, sobre todo en el sureste del país, y es ahí donde puede avanzar el financiamiento para proyectos bien estructurados; situación que no se extiende al sector energético, mientras no haya certeza jurídica, comentó.

Además de las carreteras también hay mejores perspectivas para proyectos ferroviarios, una línea de Metro siempre es necesaria, completó Alberto Merino, director ejecutivo de finanzas estructuradas en Banco Sabadell. Sobre todo porque las grandes ciudades se basan en una red de ferrocarriles subterráneos que conectan la periferia con el centro.

Hay más posibilidades en proyectos carreteros y ferroviarios, pero eso no quita que la infraestructura en energía tiene varios rezagos, agregó. El principal déficit son las líneas de transmisión, tampoco hay lo suficiente en centrales de ciclos combinados, y la Comisión Federal de Electricidad, por el momento, no puede hacer esas inversiones, por lo que sería más oportuno dejarlo a empresas privadas, consideró.