Por: Eduardo Sánchez

Después de cuatro delitos, cuatro amparos y la violación de los derechos humanos de José María Sosa Álvarez por más de dos años, la Fiscalía General del Estado aún no logra encontrar la forma de hacer justicia por el presunto feminicidio de Paulina Camargo. Desde su desaparición en 2015, ‘Chema’ ha sido acusado por las autoridades estatales por los delitos de homicidio, falsedad en declaraciones judiciales, homicidio y aborto, estos dos últimos por parte del Juzgado Federal de Acapulco, Guerrero. Ninguno de los procesos han podido ser sostenidos por autoridades debido a la falta de evidencias, aunado a eso, el cuerpo de Paulina continúa desaparecido desde el 25 de agosto de 2015, razón por la cual no se ha podido acreditar el delito de homicidio. Cabe mencionar que, por parte de la defensa, se han presentado cuatro amparos, que se han resuelto a favor del acusado y que deberían de conceder la libertad del imputado. Sin embargo, la dependencia estatal ha buscado a como dé lugar que no obtenga su libertad. En un último intento, la institución, encabezada por el fiscal Víctor Carrancá Bourget, estaría preparando un nuevo proceso por el delito de desaparición, cometido por particulares, a pesar de que este delito entró en vigor en 2017 y la ley no es retroactiva. Esto como último recurso, luego de que se resolviera a favor del acusado el último amparo por los delitos de homicidio y aborto.

 Amparos

El primero de ellos fue el 1696/2015, mismo que ordena entregar el departamento, propiedad del abuelo del joven, donde supuestamente habría ocurrido el homicidio de Paulina; este amparo fue resuelto por el Juez Segundo de Distrito, y al recuperar la propiedad, desaparece la posibilidad de tomar el lugar como escena del crimen y como parte de las evidencias de la Fiscalía.

El segundo, 1184/2015, en el cual se demuestra que se violentó el proceso del joven a ser juzgado y se plantea que se dé acceso a su nueva defensa liderada por el abogado Gerardo García Pé- rez, quien, de acuerdo a sus declaraciones, estaba siendo obstaculizado para defender a su cliente. El tercer amparo, el 326/2016, por el delito de falsedad de declaraciones. Tras la resolución a favor de la defensa, se buscó anular la medida cautelar de prisión preventiva debido a que el delito no es considerado grave. Sin embargo, no logró su libertad ya que aún enfrentaba otro proceso. Para esta última acusación se presentó un cuarto amparo, el 1890/2015, se inició contra el auto de formal prisión por los delitos de homicidio y de aborto en un Juzgado Federal de Acapulco, Guerrero, y que también fue resuelto a su favor, con lo que buscarían nuevamente su libertad. El proceso fue extendido y acreditado en los juzgados de Puebla, donde, de igual manera, se resolvió a favor del acusado, pero la decisión fue apelada y se encontraba en revisión desde el Ministerio Público, adscrito al Penal de San Miguel.

El pasado 15 de marzo, los magistrados del Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal ratificaron a favor de José María el amparo que la justicia federal ya le había otorgado por los delitos de homicidio y aborto, por lo que en próximos días debería obtener su libertad. Cabe mencionar que la defensa de José María presentó una queja ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos contra la Fiscalía General del Estado, así como contra el Tribunal Superior de Justicia por la privación de su libertad de dos años y siete meses, actos de tortura, violaciones a la dignidad y a los derechos humanos de Sosa Álvarez. Se espera que este recurso sea utilizado durante la última audiencia para poder desacreditar la medida cautelar de prisión preventiva que ha mantenido al imputado dentro del Penal de San Miguel.

 

Perfil feminicida

Un perfil psicológico y criminoló- gico del presunto homicida de Paulina Camargo establece que es una persona con un bajo nivel de tolerancia, inseguro, egocéntrico y agresivo, con problemas para relacionarse y que vivía en un entorno de violencia. Esta casa editorial informó en la pasada edición que, de acuerdo con expertos, los hombres que podrían ser potenciales feminicidas presentan ciertos rasgos con los que podrían ser identificados. Entre estos, están las personas violentas y celosas, egoístas, controladoras e impulsivas, quienes son más propensas a cometer este delito.