Dos civiles y un policía perdieron la vida por disparos en el marco de las manifestaciones por el corte del suministro de los últimos días, causado por una grave sequía

 

Infobae/ The San Diego Unión Tribuna

Las protestas por la falta de agua continúan en el suroeste de Irán, donde al menos dos civiles y un policía han muerto a tiros tras varios días de manifestaciones y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.

Mientras casi 5 millones de iraníes en Khuzestan no tengan acceso a agua potable limpia, Irán no estará respetando, protegiendo ni cubriendo el derecho al nivel de salud más alto alcanzable”, dijo el grupo Human Rights Activists in Iran.

La provincia petrolera de Khuzestan lleva seis días de protestas continuas. En la región viven iraníes de etnia árabe que denuncian discriminación de la teocracia chií iraní.

Un agente murió baleado en la ciudad de Mahshar y otro resultó herido por un disparo en la pierna, según informó el miércoles la agencia estatal de noticias IRNA. El reporte acusó a “alborotadores” de la muerte, sin entrar en detalles. En las protestas ya habían muerto dos civiles, según reportes en medios iraníes.

El régimen persa ha culpado en el pasado a los manifestantes por las muertes registradas en agresivas campañas de represión de las fuerzas de seguridad. “Durante los disturbios del martes por la noche en Taleqani (un barrio de Mahshahr), los agentes fueron tiroteados desde un tejado”, citó el gobernador en funciones del condado, Fereydun Bandari. “Otro agente resultó herido en la pierna”, precisó. Bandari no relacionó específicamente el tiroteo con las protestas de la semana pasada debido a la escasez de agua.

El periódico iraní Etemad destacó que el acceso a internet estaba interrumpido en la capital de la provinciaAhvaz, y completamente cortado en la ciudad de Shadegan, donde los medios de comunicación estatales informaron el sábado que un manifestante fue muerto a tiros.

Khuzestan es la principal región productora de petróleo de Irán y una de las más ricas, pero se ve afectada por una persistente sequía que provoca protestas por el agua en varios pueblos y ciudades desde la semana pasada.

En los últimos días, medios de comunicación en lengua farsi con sede en el extranjero difundieron videos que mostraban protestas en Ahvaz, Izeh, Susangerd, Shadegan y Hamidiyeh, así como en Mahshahr. Afirmaron que las fuerzas de seguridad habían dispersado por la fuerza a los manifestantes, pero los medios de comunicación nacionales restan importancia a estas informaciones.

Este verano el aumento de las temperaturas en la calurosa provincia de Juzestán ha causado que se cierren varias veces las oficinas.

La citada provincia, es la más rica de Irán en términos de recursos de petróleo y gas, pero en los últimos años su nivel de vida se enfrenta a varios problemas medioambientales en su mayoría vinculados con el agua. La escasez de agua ha causado problemas en la agricultura y ganadería, así como un alto índice de contaminación y descontento social.

Estas protestas se suman a las que se han producido en varias ciudades de Irán por los continuos cortes de electricidad. En las últimas semanas numerosas ciudades de Irán, incluida la capital de Teherán, han registrado apagones continuos que las autoridades achacan a la sequía que azota el país.

Un policía murió debido a disparos en la ciudad de Mahshar y otro sufrió una herida de bala en la pierna, según la agencia de noticias estatal IRNA.

El informe culpó a los “revoltosos” de las muertes, sin dar detalles. Horas después, la televisora estatal reportó que un “civil” murió en las manifestaciones en el pueblo de Izeh, sin proporcionar detalles. Otros 14 policías sufrieron lesiones en la agitación, agregó el canal.

Un tercer hombre murió antes en las protestas, según reportes de la prensa iraní. En el pasado, Irán ha atribuido a los manifestantes las muertes que ocurren durante la implementación de medidas severas por las fuerzas de seguridad.

Van seis días continuos de protestas en la provincia de Juzestán, rica en petróleo y hogar de etnias árabes que se quejan de ser discriminadas por la teocracia chií de Irán.

En el pasado, los manifestantes han salido a las calles debido a preocupaciones por el agua. Durante semanas, ha habido apagones continuos en todo el país, en parte por lo que las autoridades describen como una sequía severa. Las precipitaciones se han reducido en casi 50% en el último año, dejando a las represas con poca agua.

“Mientras casi 5 millones de iraníes en Juzestán carecen de acceso al agua potable limpia, Irán no está logrando respetar, proteger y satisfacer el derecho al agua, que está inextricablemente vinculado al derecho del estándar de salud asequible más elevado”, dijo el grupo Activistas de Derechos Humanos en Irán.

Las manifestaciones en Juzestán suceden mientras Irán padece repetidas olas de casos de coronavirus y conforme miles de trabajadores petroleros han organizado huelgas para exigir mejores salarios y condiciones.

La economía iraní sufre las consecuencias de las sanciones estadounidenses, endurecidas desde que en 2018 el entonces presidente Donald Trump retiró unilateralmente a Estados Unidos del pacto nuclear de Teherán con otras potencias mundiales, lo que devaluó al rial, la moneda de la República Islámica.