La crisis migratoria en deportaciones en Estados Unidos también pasa por México.

Huffignton Post/Reuters

La situación actual que enfrentan las familias migrantes en Estados Unidos con la política de “Cero tolerancias” que impulsa la administración Trump, exhibe la forma en que se están separando familias y la forma en que se está llevando el proceso.

México es el país de tránsito para cientos de personas que viajan al norte, su destino Estados Unidos. Los motivos de los desplazamientos son muy diversos, sin embargo, el que siempre lidera los sondeos es la violencia extrema que enfrentan los países centroamericanos, específicamente Honduras, El Salvador y Guatemala.

Desde el año 2000, México ha firmado acuerdos para la protección a migrantes. Esta situación ha impulsado a familias a huir de sus localidades y en el peor de los casos a los niños buscar su camino para llegar hasta Estados Unidos.

Los datos del Instituto Nacional de Migración de México, son fríos. Este año se han presentado ante la autoridad migratoria mexicana 44 mil 327 personas solo de enero a abril de 2018. México ha tenido un incremento de peticiones de refugio por muchos ciudadanos de diversos países de América Latina. Para 2017 sumó un total de 14 mil 596 solicitudes. Organizaciones de protección a los Derechos Humanos se han pronunciado contra el gobierno Federal y urgido a dar respuesta a estos ciudadanos que se encuentran desplazados de sus países.

Protocolo contra el Tráfico Ilícito de Migrantes por Tierra, Mar y Aire, que complementa la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional. La Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares. “Es necesario y urgente que el Gobierno Federal de una clara señal de compromiso que mantiene a su tradición de asilo y refugio, la cual ha caracterizado a nuestro país a lo largo de los años, y nos permita mostrar a nivel internacional que, ante los discursos de odio y tendencias políticas que cierran puertas, levanta muros o alientan la exclusión, el fanatismo y la violencia”.

México tiene una tarea que atender de ambos lados de la frontera, no luce sencilla, pero la tiene por la frontera sur y su trato a los migrantes que buscan atravesar el territorio mexicano, o bien, permanecer en el para huir de la violencia que aqueja sus naciones.