Huffington Post

El secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, la ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, y el representante de Comercio de Estados Unidos, Robert Lighthizer, en una conferencia al cierre de la sexta ronda de negociaciones del TLCAN.

Al cierre de la sexta ronda del TLCAN, los analistas ven con cierto optimismo que las negociaciones están avanzando, pero advierten que no hay que cantar victoria porque aún no hay acuerdos en los temas controversiales ni se ve un cambio en la rígida postura del equipo estadounidense. Esta semana, los ministros de México, Estados Unidos y Canadá dieron una conferencia de prensa al término de la sexta ronda de negociaciones del TLCAN en la ciudad canadiense de Montreal en la que anunciaron que las negociaciones seguirán a finales de febrero en Ciudad de México.

El hecho de que los tres países estén dispuestos a seguir con las negociaciones, que en esta ronda no se hicieron alusiones a dejar las mesas de trabajo y que vayan surgiendo más grupos que empujan discursos para que los negociadores sean conscientes de la importancia del TLCAN, son los factores que sugieren “optimismo cauteloso”, según el diagnóstico de los analistas de Citibanamex.

“Las declaraciones de los principales funcionarios comerciales durante la conclusión de la sexta ronda de conversaciones en Montreal sugieren que se tiene la esperanza de llegar a un acuerdo pronto”, dijeron en un comunicado. Pero advirtieron que, a pesar de los progresos, “todavía no se ve con claridad una fecha de finalización”. Por otra parte, el análisis del Centro de Estudios Internacionales Gilberto Bosques del Senado tiene un balance general de la sexta ronda de negociaciones más mixto. Por un lado, los analistas ven un avance en el hecho de que en esta ronda se cerró el capítulo en medidas anticorrupción que rompió el impasse de los últimos tres meses en que no se logró ningún acuerdo.

Este capítulo contempla reglas para: tipificación de delitos relacionados con la corrupción, regulación sobre la integridad de los gobiernos y funcionarios y en la responsabilidad de las empresas, y mecanismos de coordinación para combatirla. Otro avance importante, consideran los analistas, es que los tres países se mantengan en la mesa de negociación, pues unos días antes de que iniciara la sexta ronda hubo en los medios voces de actores que pronosticaban que EU se retiraría de las mesas de trabajo en esta ronda.

En contraparte, los nulos avances en los temas más controversiales, y la descalificación de Estados Unidos a las contrapropuestas canadienses, muestra que no hay cambios en la rígida postura del equipo negociador de Estados Unidos. El representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, descalificó las contrapropuestas canadienses y acusó a Canadá de tratar a sus socios norteamericanos. “Reflejan una posición estadounidense tan rígida, que incluso fue incapaz de transigir ante los intentos de sus contrapartes por flexibilizar sus posiciones”, se lee en un análisis del Centro. Para la séptima ronda de negociaciones, que se llevará a cabo del 26 de febrero al 6 de marzo, los analistas consideran que los equipos negociadores avanzarán en temas como comercio electrónico, medidas santinarias, buenas prácticas regulatoria y telecomunicaciones. Sin embargo, los temas controversiales, como reglas de origen para el sector automotriz, resolución de controversias, cláusula de terminación (sunset) y comercio agropecurario, seguirán siendo los grandes retos de la negociación.