Por: Mens Health

El sudor es una reacción natural y saludable. Existen dos tipos de glándulas sudoríparas: las cerinas, que se encargan de la termorregulación (regula nuestra temperatura corporal), y las aporcabas, que segregan feromonas.

El sudor segregado por las primeras está compuesto básicamente de agua y sales minerales, y no genera mal olor. Las glándulas aporcabas se concentran en las zonas donde hay vello, como ingles y axilas, y desprenden un sudor más espeso que, al entrar en contacto con las bacterias que se encuentran en la piel pueden producir un olor más o menos intenso según la persona.

Con el agua y jabón se mantiene limpia la zona, pero al volver a sudar el proceso se repite, por lo que para evitarlo sería necesario lavarse cada pocas horas.