Hoy por hoy, la reforestación es una operación esencial para la supervivencia de los seres vivos y por ende del planeta.

 

Teniendo en cuenta la gran cantidad de incendios y talas clandestinas indiscriminadas de árboles, ha ocasionado que la masa verde de nuestro planeta se disminuya.

 

A consecuencia, el dióxido de carbono que expulsamos al respirar, poco a poco perderá la oportunidad de ser transformado en oxígeno.

 

Por ello, plantar un árbol trae consigo beneficios tales como:

 

  • Frena el avance de las dunas de arena.
  • Provee madera para uso como combustible doméstico reduciendo el uso de bosques naturales.
  • Al restablecer la cobertura arbórea se aumenta la fertilidad del suelo y se mejora su retención de humedad, estructura y contenido de nutrientes mejorando así las cosechas.
  • Reduce el flujo rápido de las aguas de lluvia, regulando de esta manera el caudal de los ríos
  • Disminuye el “efecto invernadero”
  • Reducen la erosión del suelo y contaminación del agua
  • Regula las altas temperaturas

Entre otros, la reforestación es de gran importancia para combatir el cambio climático.

Texto publicado originalmente por: ADN40