Este martes, se registró un sismo de magnitud 7.1, con epicentro en el sureste de Axochiapan, Morelos, a 120 kilómetros de la Ciudad de México, en los límites de los estados de Morelos y Puebla. Una zona con alta actividad de sismos, aunque “sin muchos reflectores”, pero que por su cercanía tuvo una mayor intensidad que afectó la zona centro del país y que impidió que sonara la alerta sísmica.

Carlos Valdés, director del Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), informó a Noticieros Televisa que la cercanía del epicentro con la Ciudad de México y la intensidad fueron las causas por las que la capital del país y la zona del Valle de México resultaron con daños graves.

“El sismo de ayer 19 de septiembre tiene características de ser un sismo cercano. Su epicentro fue a 120 kilómetros cercano a la Ciudad de México. Su duración fue corta pero su intensidad fue muy grande. La intensidad provocó esos colapsos”, relató y añadió que la alerta sísmica no pudo sonar sino hasta que ya estaba temblando por la misma cercanía del epicentro.

El director de Cenapred indicó que el movimiento oscilatorio provocó la caída de edificios, los cuales son más peligrosos que los trepidatorios.

 “La cercanía con el epicentro hace que la intensidad fuera mucho mayor. La parte inicial en este sismo fue de elementos de trepidación, que pensaríamos que es un elemento crítico. Sin embargo, el movimiento lateral (oscilatorio) es el que puede provocar este tipo de colapsos. Los movimientos laterales son más importantes para las estructuras. Las estructuras pueden resistir más a la carga que a las fuerzas verticales. Un edificio lo podemos rellenar con mucho pesos y aguantará, pero si lo empujamos cinco centímetros comenzaremos a fracturar”, explicó.

Por otra parte, El Servicio Sismológico Nacional (SSN) informó que es común la ocurrencia de sismos entre los estados de Puebla y Morelos, ya que desde el año 1900 a la fecha se han registrado mil 99 movimientos telúricos en esa zona.

Uno de los sismos de mayor intensidad en esa zona fue el 24 de octubre de 1980, de magnitud 7.1 a 19 kilómetros al oeste de Acatlán de Osorio, el cual ocasionó daños a la ciudad de Puebla.

El SSN indicó que México se encuentra en una zona de alta sismicidad debido a la interacción de cinco placas tectónicas: la de Norteamérica, la de Cocos, la del Pacífico, la de Rivera y la del Caribe, por lo que en el país, el Sismológico reporta en promedio 40 sismos al día.

El SSN indicó que el mecanismo focal del sismo de este martes 19 de septiembre muestra una falla tipo normal, lo cual es característica de un sismo intraplaca. En la región del epicentro la Placa de Cocos subduce por debajo de la Placa de Norteamérica.

Acerca de las réplicas, el Sismológico explicó que “cuando ocurre un sismo de magnitud considerable, las rocas que se encuentran cerca de la zona de ruptura sufren un reacomodo, lo que genera una serie de temblores que reciben el nombre de réplicas, el número de éstas puede variar desde unos cuantos hasta cientos de eventos en los próximos días o semanas”.

 Asimismo, recordó que los sismos no se pueden predecir, por lo que pidió a la población estar informada acerca de estos fenómenos naturales y no creer ni reproducir la falsa información que habla de un terremoto catastrófico que ya habría sido predicho.
Texto publicado originalmente por:Animal Político