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Nicolás Maduro presenta la moneda digital venezolana. A partir del 20 de febrero de 2018 Venezuela se convirtió en el primer país del mundo con una moneda digital, esta divisa se denomina petro. La moneda digital se sustentará a partir de la producción y reserva petrolera del país. El gobierno venezolano tiene la esperanza de mejorar la deteriorada economía del país. Colombia ha recibido una fuerte migración de venezolanos huyendo de las condiciones pauperizadas del país. Este proyecto fue dado a conocer por el actual presidente venezolano, Nicolás Maduro, con la finalidad de evadir las sanciones económicas estadounidenses, y con esta nueva moneda digital lograr darle facultades a Venezuela para obtener nuevos instrumentos de deuda. Washington ya ha atacado a la iniciativa de Caracas, por medio del Departamento del Tesoro ya advirtió a sus ciudadanos que usar el petro implicaría anular las sanciones que se han colocado en la nación sudamericana. Para los venezolanos la transparencia del uso de este recurso no lo ven posible tras la gestión de Nicolás Maduro, existe un serio escepticismo. Para especialistas en moneda digital reconocen que esta medida del gobierno de Maduro tiene tintes de profunda desesperación. Venezuela tiene una reserva probada de 296 millones de barriles. OPEP.

¿Y de a cuánto el petro?

El gobierno de Venezuela se comprometió a emitir 100 millones de monedas digitales, su primer ‘tiraje’ será de 38.4 millones, cada petro tendrá un valor de un barril de petróleo, es decir aproximadamente unos 60 dólares (1122.75 pesos mexicanos). Partidarios del controversial bitcoin se han pronunciado en contra del petro, ya que rompe con el espí- ritu de esta moneda digital fuera de los controles de bancos centrales. Nicolás Maduro impulsa el uso del petro como un recurso para poder cumplir la promesa del expresidente Hugo Chávez, quien se pronunció siempre en contra del capitalismo global y evadir el dominio del dólar estadounidense y de las firmas de Wall Street. “El petro será un instrumento de la estabilidad económica y de la independencia financiera venezolana, aunada a una ambiciosa visión global para la creación de un sistema financiero internacional más libre, más balanceado, más justo”.