Por: Eduardo Sánchez

Durante estos primeros tres meses de 2018 se han registrado en Puebla un total de tres asesinatos contra contendientes a un cargo de elección popular; dos de ellos eran aspirantes a una alcaldía municipal y uno buscaba un puesto como diputado local, además, se han reportado tres atentados contra precandidatos y sus equipos de trabajo. El primer delito, de acuerdo con un recuento hemerográfico realizado por esta casa editorial, fue reportado el pasado 6 de febrero, cuando el cuerpo de José Jairo García Oliver fue encontrado en terrenos de cultivo de la comunidad de Tláloc, en el municipio de San Matías Tlalancaleca. Jairo García buscaba ocupar una diputación local por el municipio de Huejotzingo, mediante la vía independiente; aunque primeros reportes lo ligaban como militante del PAN, la institución se deslindó de algún vínculo con el abogado y activista. Hasta el momento no se ha logrado detener a los culpables.

Aspirantes a alcaldes

Por otro lado, en el caso de los aspirantes a una alcaldía, se reportaron los asesinatos de Aarón Varela y Gustavo Martín Gómez Álvarez, ambos fueron baleados por sujeto desconocidos y contendían por los municipios de Santa Clara Ocoyucan y Francisco Z. Mena, respectivamente. Aarón Varela era candidato por Morena y recibió tres impactos de bala mientras conducía una camioneta marca Dodge, tipo Journey, durante la madrugada del 1 de marzo, en este caso, la Fiscalía General del Estado descartó estuviera ligado a un robo y analiza el caso como un crimen político. Quince días después, el priista Gustavo Martín Gómez, candidato a la alcaldía del municipio de Francisco Z. Mena, fue asesinado por dos sujetos, quienes le dispararon a quemarropa mientras se encontraba en una fonda con su equipo de trabajo y se disponía a realizar su registro como candidato.

 

Atentados

El primero en sufrir una agresión fue el candidato priista por la alcaldía de Santa Rita Tlahuapan, Francisco Lenin Portal, quien fue baleado mientras conducida en dicho municipio el pasado 10 de febrero. El pasado 12 de marzo, medios locales informaron sobre una agresión en contra del aspirante a la presidencia municipal de Zihuateutla por Movimiento Ciudadano, Miguel Ángel Morales, aunque de manera oficial no se reportaron los hechos a las autoridades. Dos días después, en el municipio de Ajalpan, dos operadores del candidato priista, Alberto Paniagua Abril, fueron emboscados durante una gira en la Sierra Negra.

Gobierno busca estrategias de seguridad

Tras el asesinato de Aarón Varela, el secretario general de Gobierno, Diódoro Carrasco Altamirano, declaró que será durante la próxima semana que se designarán elementos, patrullas y armas para el cuidado de cada uno de los aspirantes a la gubernatura para evitar más situaciones de violencia. Asimismo, realizarán reuniones con alcaldes para expresar las problemáticas y temores con el fin de ser atendidas oportunamente con operativos de desarme y la revisión de autos con vidrios polarizados, así como de sujetos sospechosos. Bajo este rubro, cabe mencionar que la mayoría de los aspirantes a la gubernatura del estado han rechazado el pedir seguridad especial durante el proceso, pues señalan que es trabajo del Estado, garantizar la seguridad de todos los ciudadanos.

Actores políticos piden garantizar la seguridad

El dirigente estatal del PRI, José Estefan Chidiac, declaró en rueda de prensa que, debido a un ambiente de inseguridad en múltiples regiones del estado, así como la impunidad sobre diversos grupos delictivos, es que no se puede garantizar la seguridad durante este proceso electoral, por lo que hizo un llamado a las autoridades para tomar cartas en el asunto. Finalmente, el candidato a la gubernatura de Puebla por Morena, Miguel Barbosa Huerta, también recriminó la presencia de bandas criminales, crimen organizado de narcotráfico y huachicoleros, aseveró que la inseguridad ha rebasado la administración estatal. “El proceso electoral se ha manchado de sangre”, señaló.