Mireya Agraz Cortés, la mujer que perdió la custodia de sus 3 hijos, planeó junto con sus padres su muerte y la de los niños.

Los cadáveres de los 3 niños, el de Mireya y el de su padre, fueron encontrados en un domicilio de la colina San Jerónimo Lídice.

La mujer había recibido una notificación en la que se le indicaba que había perdido la custodia de sus tres hijos y tomó la decisión de suicidarse y envenenar a los niños.

Los investigadores encontraron en el domicilio una carta que escribió Enrique Agraz, de 70 años de edad.

La carta está dirigida a Enrique, hermano de Mireya, y explica la manera que escogieron para morir.

“Nos tomamos un coctel de pastillas molotov, si no nos hizo a tu mamá y a mí daño, un tiro a cada uno con la 25 Quique”.

Hasta el momento, las autoridades no han identificado la sustancia que tomaron las 5 personas y que los provocó la muerte.

En una nota que publica el diario Excélsior se asegura que Mireya Agraz Cortés había denunciado que su hijo presentaba indicios de que había sufrido violencia sexual desde los 3 años.

La mujer denunció que su ex pareja había realizado tocamientos inapropiados a las dos niñas, pero las autoridades no pudieron comprobarlo.

El hermano de Mireya reveló que su hermana había terminado la relación con su pareja hacia medio año.

En la casa ubicada en San Bernabé 907, colonia San Jerónimo Lídice, quedaron los cuerpos de un niño de 9 años de edad, el de dos niñas gemelas, de seis años de edad, el de Mireya, y el de Enrique Agraz, de 70 años de edad.

La abuela, identificada como Rosa María, de 60 años de edad sobrevivió y se encuentra grave en un hospital.

Texto publicado originalmente por: Excelsior/ E-Consulta