Emilio Lozoya presentó una denuncia en contra del ex presidente, Peña Nieto, y del ex secretario de Hacienda, Luis Videgaray 

 

Exclusivas Puebla

 

El ex director de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya Austin, quien actualmente se encuentra en libertad condicional por los delitos de asociación delictuosa, operaciones con recursos de procedencia ilícita y cohecho, denunció al ex presidente de México, Enrique Peña Nieto, y al ex secretario de Hacienda, Luis Videgaray, por haber gestionado sobornos millonarios para diversos hechos.

De acuerdo con las versiones de Lozoya Austin, él recibió órdenes del ex presidente y del ex secretario de Hacienda para repartir 100 millones de pesos en sobornos que habrían obtenido de la constructora brasileña Odebrecht en el marco de las elecciones de 2012.

El fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, aseguró que, en palabras de Lozoya, fueron Peña y Videgaray quienes le ordenaron repartir ese dinero con asesores extranjeros que colaboraron en la campaña de estos personajes.

Es preciso mencionar que Lozoya y Videgaray formaron parte del equipo de campaña de Peña Nieto, el primero fungiendo como coordinador de vinculación internacional, mientras que Videgaray fue coordinador general, junto con Osorio Chong.

 

SOBORNOS A LEGISLADORES PARA APROBAR REFORMAS ESTRUCTURALES

 

Asimismo, en la denuncia interpuesta por Lozoya Austin se menciona que el ex presidente y el ex secretario de Hacienda ordenaron entregar sobornos equivalentes a 120 millones de pesos a legisladores para la aprobación de las reformas estructurales, entre las cuales se encontraba la llamada Reforma Energética, la cual fue fuertemente criticada por abrir el sector a la inversión privada nacional y extranjera.

Pese a que en la denuncia presentada por Lozoya se mencionan los nombres de 1 diputado federal y 5 senadores como parte de los beneficiados de los sobornos, Gertz Manero aseguró que dichos nombres no se darán a conocer hasta que se judicialice el caso.

 

LA DETENCIÓN DE LOZOYA

 

Fue el pasado 12 de febrero, la Fiscalía General de la República confirmó la detención de Emilio Lozoya en la ciudad española de Málaga, con la colaboración de la Policía Nacional de España y de la Interpol.

De inmediato, se dio a conocer que su detención fue con fines de extradición. Fue el 28 de mayo de 2019 cuando un juez ordenó la detención de Emilio Lozoya. Ese mismo mes, la Secretaría de la Función Pública (SFP) lo inhabilitó por 10 años para ocupar un cargo público.

Derivado de lo anterior, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), le congeló las cuentas al ex funcionario.

 

LOZOYA LLEGA A MÉXICO E INICIAN LAS INVESTIGACIONES

 

Luego de un largo proceso, Lozoya arribó a tierras mexicanas, sin embargo, de inmediato fue trasladado a un hospital en calidad de detenido, pues su estado de salud no era el mejor.

Fue en el periodo entre su detención y extradición que Lozoya aceptó colaborar con las autoridades mexicanas para dar a conocer más nombres involucrados en los delitos que se le imputan.

Días después de su detención, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, aseguró que Lozoya ya era considerado un testigo colaborador, esto, con la finalidad de reducir su sentencia a cambio de destapar más nombres involucrados en más actos de corrupción.

“Es muy importante el que la Fiscalía haya resuelto arreglar jurídicamente la extradición del señor Lozoya, como testigo colaborador o como testigo protegido, porque esa información que pueda proporcionar va a ayudar mucho en el propósito de limpiar de corrupción a México, de purificar la vida pública”, aseguró el presidente en su momento.

Derivado de todo lo anterior, la FGR ya ha iniciado con las carpetas de investigación y diligencias correspondientes para esclarecer los actos de corrupción cometidos durante los sexenios anteriores a la actual administración.