La Fiscalía General tamaulipeca informó que otras nueve de las 19 víctimas fueron identificadas, todas ellas originarias de Guatemala. Hasta la fecha suman 16 identificados

Expansión Política 

Otras nueve de las 19 personas que fueron asesinadas y calcinadas en Camargo, Tamaulipas, fueron identificadas este sábado, según lo informó la Fiscalía General de la entidad.

Las nueve víctimas identificadas eran originarias de Guatemala. Se trata de Mádelyn E. “G”, Bramdon D. “G”, Rubelsy E. “T”, Santa C. “G”, Anderson M. “P”, Iván G. “P”, Osmar N. “M”, Paola D. “Z” y Dora A. “L”.

Con esto, suman 16 las personas identificadas en este caso. De ellas, 14 eran guatemaltecas y dos eran mexicanas.

Previamente esta semana se había identificado a tres hombres, todos ellos de Guatemala: Adán “C”, Ribaldo D. “J” y Edgar “L”, reconocidos a través de estudios de perfiles genéticos.

El 22 de enero una llamada anónima alertó a las autoridades de Tamaulipas sobre dos camionetas abandonadas e incendiadas en un camino vecinal del municipio de Camargo, donde estaban los 19 cuerpos quemados.

Se sospechaba que la mayoría de las víctimas eran migrantes de la comunidades de Comitancillos y San Marcos, Guatemala, según autoridades de ese país.

El martes pasado, 12 agentes de la policía estatal fueron capturados por su probable participación en el crimen, aunque no se detalló si los policías perpetraron el asesinato o encubrieron a los asesinos.

Además, se separó del cargo a ocho funcionarios del Instituto Nacional de Migración (INM), que están siendo investigados por el caso.

La Fiscalía General de Tamaulipas aseguró que las investigaciones sobre este caso continúan, al igual que los trabajos para la obtención de ADN, los cuales se desarrollan en coordinación y apoyo con autoridades de Guatemala y especialistas de la Comisión Nacional de Búsqueda del gobierno federal.

Las autoridades mantienen la línea de investigación que apunta al crimen organizado y al tráfico de personas como causantes de esta masacre, que ha sido comparada con la de San Fernando registrada en 2010, en la que fueron asesinados 72 migrantes en la misma región.