El grupo de trabajo aseguró estar “extremadamente alarmado” con esta información. Las extracciones forzadas se realizan, entre otros, a uigures, tibetanos, musulmanes y cristianos presos, según las acusaciones

Los beneficios de este comercio son enormes. Los hospitales llegan a cobrar hasta 30,000 dólares por córnea, 62,000 por riñón y hasta 130,000 por hígado y corazón.

 “Las sustracciones forzadas de órganos en China parecen estar dirigidas a miembros de minorías étnicas, lingüísticas o religiosas determinadas que se encuentran detenidos, muy a menudo sin que se les expliquen las razones de su arresto o sin una orden”:  Señalaron los expertos de la ONU que investigan esta violación a los derechos humanos

 En Occidente, la extracción de órganos en personas vivas, empieza a tener seguidores, en países que se han caracterizado por el desprecio a los derechos humanos, donde se cosifica a la persona, y que utilizan los órganos del cuerpo como si fueran refacciones de automóvil, que se pueden quitar y vender al mejor postor.

“China es un país corrupto, donde no hay leyes que protejan a los ciudadanos, el Partido Comunista Chino te puede encarcelar sin motivo y tienen una ley que les permite utilizar a los presos ejecutados como donantes de órganos”:  Sophia Bryskine, presidenta de la organización contra el tráfico de órganos

Infobae/Vórtice

Expertos de la ONU revelaron este lunes que han recibido “información creíble” respecto a que los presos de minorías étnicas, lingüísticas y religiosas son objeto de extracciones forzadas de órganos en China. Los 12 expertos independientes, que cuentan con un mandato de la ONU pero no hablan en su nombre, afirmaron que están “extremadamente alarmados” con esta información.

Dijeron que habían oído que los miembros detenidos de las comunidades minoritarias pueden ser sometidos por la fuerza a análisis de sangre y exámenes de órganos, como ecografías y radiografías, sin el consentimiento informado, algo que no se exige a los demás detenidos.

Los resultados de los exámenes se registran después en una base de datos de fuentes de órganos vivos para trasplantes.

En un comunicado, los relatores especiales y los expertos del Grupo de trabajo de la ONU sobre detenciones arbitrarias señalan que estas extracciones de órganos se realizan también a uigures, tibetanos, musulmanes y cristianos, presos en China.

“Las sustracciones forzadas de órganos en China parecen estar dirigidas a miembros de minorías étnicas, lingüísticas o religiosas determinadas que se encuentran detenidos, muy a menudo sin que se les expliquen las razones de su arresto o sin una orden de tal”, señalaron los expertos.

“Nos preocupan profundamente los informes sobre el trato discriminatorio de los presos o detenidos en función de su etnia y religión o creencias”, agregaron.

De acuerdo a las denuncias recibidas, los expertos, entre los que se encuentran los relatores especiales de la ONU sobre la trata de personas, la tortura y el derecho a la libertad de religión o de creencias, y el grupo de trabajo de la ONU sobre detenciones arbitrarias, detallaron que los órganos extraídos con mayor frecuencia a los presos son corazones, riñones, hígados, córneas y, a veces, trozos de hígado.

En esta forma de tráfico de carácter médico están presuntamente implicados profesionales del sector de la salud, incluidos cirujanosanestesistas y otros especialistas médicos”, apuntaron.

Además, señalaron que este asunto ya fue planteado con anterioridad a Beijing por otros expertos en derechos humanos de la ONU, en 2006 2007, sin éxito.

En sus respuestas de entonces, dijeron, el régimen chino no había proporcionado datos suficientes sobre aspectos como las fuentes de órganos para trasplantes. “En este contexto, la falta de datos disponibles y de sistemas de intercambio de información son obstáculos para identificar y proteger con éxito a las víctimas de la trata de personas y para investigar y enjuiciar eficazmente a los traficantes”, señala la declaración

De acuerdo a la tradición china, cuando una persona muere, es enterrada sin mutilaciones y muy pocos chinos aceptan la extirpación de órganos.

China es frecuentemente acusada por miembros de la proscripta secta Falun Gong de practicar la extracción forzada de órganos a sus seguidores que están encarcelados. El régimen de Beijing, no obstante, siempre ha negado rotundamente estas acusaciones.

Liu Yuyin, portavoz de la misión china en Ginebra, condenó a los expertos por utilizar “desinformación”. Han “calumniado a China”, que “se opone firmemente y rechaza categóricamente las acusaciones”, añadió.

Estamos profundamente alarmados por el hecho de que los titulares de mandatos de procedimientos especiales en cuestión, carentes de una capacidad de pensamiento y juicio rudimentarios, hayan caído en esas torpes mentiras”, dijo en un comunicado.

Los expertos “han ignorado la información autorizada proporcionada por el gobierno chino y han optado por aceptar la desinformación proporcionada por las fuerzas separatistas antichinas y el culto maligno ‘Falun Gong’”, sostuvo.

China es un país en el que impera la ley (…) El comercio de órganos humanos y el trasplante ilegal de órganos están estrictamente prohibidos por la ley”, aclaró Liu en su respuesta.

Por último, pidió a los expertos de la ONU que “corrijan inmediatamente sus errores, descarten la parcialidad contra China, dejen de calumniarla descaradamente… y actúen de forma imparcial y objetiva”.

Granjas humanas en China para tráfico de órganos

Si en la vieja URSS había gulags, como los que denunció Alexander Solzhenitsin, en la China del siglo XXI existen granjas humanas donde se extirpan órganos a presos vivos. Poco tiene que envidiar la China del presidente Xi Jinping a la China de Mao y sus terribles matanzas.

Para el régimen del Partido Comunista Chino, el cuerpo de una persona es propiedad del gobierno, sus órganos son un “bien común”, al igual que el bebé que porta una embarazada. 

“China es un país corrupto, donde no hay leyes que protejan a los ciudadanos, el Partido Comunista Chino te puede encarcelar sin motivo y tienen una ley que les permite utilizar a los presos ejecutados como donantes de órganos”, afirma la presidenta de la organización contra el tráfico de órganos, Sophia Bryskine.

Asesinatos en masa para la sustracción de órganos, es la solución que encontró la  China comunista, para deshacerse de los disidentes y a la vez convertirlo en un jugoso negocio.

La realidad de los campos de trabajo chinos es aterradora. Las minorías religiosas y los disidentes políticos son encarcelados sin razón a veces durante años. En ese tiempo son torturados y algunos les llevan a instalaciones quirúrgicas donde les extirpan sus órganos mientras aún están vivos.

Según recoge LifeNews, un informe presentado por el ex político canadiense David Kilgour apunta que los trasplantes de órganos en China se producen 10 veces más que el resto de países. “Creemos que en un año puede haber más de 10.000 órganos en circulación, los cuales más de la mitad han sido extraídos a la fuerza”.

El New York Post ha informado recientemente que en los dos últimos años el grupo perteneciente a la religión ‘Falum Gong’ está siendo el principal objetivo para alimentar al negocio de la venta de órganos.

Los beneficios de este comercio son enormes. Los hospitales llegan a cobrar hasta  30,000 dólares por córnea, 62,000 por riñón y hasta 130,000 por hígado y corazón.

La Organización de Médicos contra el Tráfico de Órganos (Dafoh) ha condenado las prácticas que se están llevando a cabo en China y asegura que todos ‘los presos de conciencia’ están en peligro de caer en el mercado del tráfico de órganos.

La presidenta de la organización, la doctora australiana Sophia Bryskine, asegura que su organización está trabajando especialmente en China porque, a diferencia de cualquier otro lugar del mundo, “este país asiático es el único que todavía trafica con los órganos de sus presos”.

El gobierno de China ha sido acusado de extraer órganos pertenecientes a personas de religiones o grupos étnicos minoritarios en una “escala significativa”. Esta acusación ha sido realizada ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (UNHRC en sus siglas en inglés) por una organización independiente. El abogado Hamid Sabi que trabaja para el Tribunal de China comentó, según SBS News, que la ONU tiene una “obligación legal” para actuar frente a estos crímenes.

Es precisamente este tribunal, con Sir Geoffrey Nice QC al frente, quien ha encontrado evidencias de peso que indican que los practicantes de la religión Falun Gong y la minoría turca de los Uighur son los principales objetivos para este tráfico de órganos. Los testimonios de Sabi son escalofriantes.

Cortan los corazones y otros órganos a gente inocente, inofensiva y pacífica. “Esto constituye una de las mayores atrocidades en masa de este siglo”, sostuvo el abogado en Génova ante los presentes.

Según esta organización, quien está detrás de estas atrocidades es el Partido Comunista Chino, que se embolsa una cifra estimada de mil millones de dólares al año en una trama mortal para los supuestos donantes y extremadamente peligrosa para los que reciben dichos órganos: ciudadanos generalmente extranjeros que acuden a China a recibir órganos debido a las facilidades con respecto a sus lugares de origen. A este tipo de personas se les llama “turistas de trasplantes”, cuya urgencia les somete a un riesgo extremo ya que las condiciones de esos trasplantes no cuentan con las garantías necesarias.

En Occidente, la extracción de órganos en personas vivas, empieza a tener seguidores, en países que se han caracterizado por el desprecio a los derechos humanos, donde se cosifica a la persona, y que utilizan los órganos del cuerpo como si fueran refacciones de automóvil, que se pueden quitar y vender al mejor postor.

El portal Actuall, informaba cómo en Holanda han propuesto que los médicos puedan extraer los órganos de pacientes vivos que hayan solicitado la eutanasia, legal en países como Bélgica y Holanda.

Como buitres especulan con los órganos de los bebés abortados, o con los órganos de los que solicitaron la eutanasia, la cual promueven intensamente en esos países. 

Y no es que sea malo donar los órganos de forma voluntaria una vez que uno muere, no, al contrario es un acto altruista que salva vidas, lo que es éticamente reprobable, es que se asesine a presos para disponer de sus órganos, o que se le extraigan a personas vivas en contra de su voluntad y de que se promueva el aborto y la eutanasia para vender sus órganos.

Todas las dictaduras comunistas, tienen en común el desprecio por la persona humana y sus derechos, el comunismo es una doctrina de odio, que promueve la lucha de clases y causa la eliminación de grandes sectores de la población, mediante gulags, campos de concentración, y asesinatos en masa.

Como sistema filosófico el comunismo es una doctrina materialista, inhumana que cosifica a las personas, y en la práctica, los trata peor que a ganado, el hombre en un régimen así, no tiene ningún valor, se le oprime cruelmente por el estado todopoderoso, se le tiene sometido por el hambre y por el terror, es un esclavo sin ningún tipo de libertad, su vida y su cuerpo no le pertenecen, el estado es dueño de él

Se le vigila cada momento de su miserable vida, el miedo es la constante en su existencia, miedo a la delación de sus vecinos, de sus propios familiares, a la policía secreta, miedo a ser levantado sin motivo alguno por la más mínima sospecha y llevado a un infierno de campo de concentración, donde es sometido a hambrunas, golpes, torturas, y ejecución, muchas veces nada más para quitarle sus órganos y poder venderlos.

200 AÑOS DEL CHILE EN NOGADA