Exclusivas Puebla

La violencia en Puebla está escalando nuevos peldaños; en menos de una semana, se han registrado al menos cinco casos con distintos niveles de agresividad, en los que hay, desde mutilados, hasta decapitados. Esta semana que concluye fue una de las más violentas en Puebla, luego de que, tras el hallazgo de más restos de cadáveres en diferentes puntos de la entidad, la capital poblana vivió una de estas actividades criminales con el macabro hallazgo de una cabeza humana en uno de los edificios de la Unidad Habitacional San Bartolo, ubicada al sur de la ciudad. La barbarie en Puebla comenzó, de nueva cuenta, la noche de este jueves 24 en la Unidad Habitacional San Bartolo, cuando vecinos de la zona se llevaron el susto de su vida al percatarse de algo inusual, cuando observaron que, al lado de una bolsa negra para basura, había una cartulina con un narcomensaje, por lo que, de inmediato, dieron aviso a las autoridades competentes. Al llegar las autoridades al sitio en cuestión, se descubrió que se trataba de una cabeza humana, que, hasta este domingo, sus familiares identificaron. Se trató de quien en vida llevó el nombre de Alan Bedolla, de 22 años de edad, vecino de San Bartolo, además, se dio a conocer que su novia se encuentra desaparecida.

De acuerdo con sus familiares, su hijo no tiene nada que ver con drogas o algo por el estilo, pues aseguraron que él trabajaba en el área de intendencia de una reconocida clínica, y aún seguía estudiando, por lo que rechazan una de las líneas de investigación de la Fiscalía que apunta a un ajuste de cuentas por narcomenudeo. Pero también se sabe que el día de su desaparición y asesinato, iba acompañado de su novia para irla a dejar a su casa, de quien, hasta la fecha, sus familiares no saben de su paradero. Cabe recordar que su cabeza fue abandonada en un macetero de la Plaza de la Higuera, frente al edificio D-17. En otro caso, la tarde de este sábado, vecinos de la calle Mártires 7 de Enero, perteneciente al municipio de San Martín Texmelucan, reportaron a los servicios de emergencia un vehículo sospechoso en esa calle, que, al ser revisado, los uniformados encontraron el cuerpo sin vida de una persona del sexo masculino, a quien dejaron en la cajuela de una unidad marca Volkswagen, tipo Jetta, color gris, con placas de circulación de Puebla. Hasta el momento, se desconoce su identidad y la manera en cómo falleció, sin embargo, siguen las investigaciones del caso. Más tarde, desde el municipio de Tehuacán, se reportaba el hallazgo de un cuerpo sin vida en calles de la colonia Industrial Jorge Carreño, donde vecinos de la zona encontraron tirado sobre la banqueta del Bulevar José María Morelos, entre las calles 23 y 25 Poniente, a un masculino, de aproximadamente 35 a 40 años de edad, quien presentaba disparos en el rostro, por lo que quedó desfigurado, además de que tenía también un tiro en la nuca, como señal de una ejecución.

Más tarde, este fin de semana, se dio a conocer también de otro ejecutado, cuyo cuerpo fue arrojado a la barranca Xaltonac, de la colonia Jorge Obispo, perteneciente a la junta auxiliar de La Resurrección, el cual estaba encobijado y con claras huellas de haber sido torturado y ejecutado, al parecer, de un disparo en la cabeza. Sin embargo, la mañana de este domingo, en una de las jardineras inferiores del puente de la 14 Sur y el Periférico Ecológico, fue hallado el cuerpo sin vida de un menor, de aproximadamente 15 años de edad, el cual, no sólo presentaba el tiro de gracia en la frente, sino que fue mutilado de una de sus extremidades inferiores, y que dejaron, por igual, encobijado, con una cartulina a su lado, que poco se podía leer por contar con manchas de sangre, sólo que, al parecer, estaba inscrito La Michoacana. Es así como la violencia en Puebla va escalando peldaños, no sólo en la cantidad de casos que se han presentado, sino también por los niveles de violencia, que al crimen organizado no le importa si decapita o mutila a sus víctimas para generar una sicosis general entre los poblanos, lo que, al parecer, ha ido logrando de alguna manera y sin que nadie pueda hacer algo al respecto.

 

 

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