El chapulín político ni un solo día logró estar como “vocero especial”, antes de que Gustavo de Hoyos se diera cuenta del error al designarlo

Jesús Lemus

La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) se dio cuenta del oscuro pasado, incluso hasta delictivo, por un presunto enriquecimiento ilícito de Javier Lozano Alarcón, que decidió enterrarlo públicamente para retirarle su nombramiento como vocero del organismo y fungir como soldado de ataque en contra del gobierno federal para criticar las acciones durante el Covid-19.

Gustavo A. De Hoyos Walther, presidente de la Coparmex, lo designó el martes, por unas horas, como vocero de ese sindicato patronal, bajo el argumento de que el ex senador de la República tiene el perfil para encabezar la lucha social en favor del sector empresarial y de miles de trabajadores.

Fue este martes, en sus redes sociales, donde el dirigente nacional empresarial opinó que también el ex titular de la Secretaría del Trabajo y Prevención Social en el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, defendería a las instituciones democráticas y republicanas del país, sin caer en tintes políticos ante la crisis del Covid-19.

De Hoyos Walther también argumentó que el diálogo entre empresarios y el gobierno federal siempre será vital, por eso la decisión de elegir al ex senador del PAN, Javier Lozano Alarcón, como vocero de la Coparmex.

Las decisiones del @GobiernoMX están comprometiendo la vigencia de las instituciones democráticas y republicanas. El debate es fundamental para evitar retrocesos. Agradezco a @JLozanoA se integre a ese reto como Vocero Especial de @Coparmex para la defensa del Estado de Derecho”.

Pero, tras 24 horas, la Coparmex le retiró a Javier Lozano Alarcón el nombramiento ante las críticas que recibió por todo su pasado negro.

A través de su cuenta de Twitter, la organización empresarial declaró que el único vocero oficial es el presidente nacional y no Lozano Alarcón, como se había dado a conocer horas antes a través de la misma red social, ofreciéndole que sólo fuera vocero voluntario.

Sin embargo, el propio Javier Lozano dijo que “no aceptaba”: “voluntariamente, ya les dije que no”, refirió en su red social, situación que demostró el berrinche que hizo tras caerse su nombramiento.

Ya no soy vocero ni nada de la @Coparmex, Gustavo de Hoyos (@gdehoyoswalther) no supo manejar la situación, se dejó presionar y me desinvitó de forma desaseada horas después de anunciarme“, afirmó @JLozanoA.

De delincuente hasta miserable, son algunos de los calificativos que recibió el ex senador de la República, luego de ser desempolvado socialmente por unas horas para ser vocero de esta confederación patronal a nivel nacional.

Incluso en las redes sociales se observan videos donde los internautas celebran que el traidor de la política poblana no se quedara como Vocero Especial.

 

EL PASADO OSCURO DE JAVIER LOZANO

 

Cabe señalar que Lozano Alarcón es un personaje oscuro, que sólo obedece a sus intereses políticos, pues primero militó en el PRI y luego se afilió al PAN, donde apoyó al ex gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle Rosas en diversas acciones políticas.

Este traidor de la política ha fungido como plomero de las operaciones electorales, pues, a pesar de siempre soñar con ser candidato a gobernador de Puebla, sólo ocupa cargos en el Senado de la República y vocero de diversas campañas políticas, como en 2011 y 2018, con los ex mandatarios poblanos Rafael Moreno Valle Rosas y Martha Erika Alonso Hidalgo.

Su último tropiezo político fue en 2018, cuando del PAN regresó al PRI, como el hijo pródigo, para convertirse en uno de los voceros de la campaña del ex candidato tricolor a la presidencia de México, José Antonio Meade.

Lozano Alarcón fue uno de los peores tropiezos en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, pues, en su papel de titular de la Secretaría del Trabajo y Prevención Social (STPS), propuso una reforma laboral que violentó los derechos de quienes tenían un empleo formal.

El cáncer social que representa Lozano Alarcón derivó que por su culpa mil 500 trabajadores poblanos del extinto Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) perdieran su fuente de trabajo, luego de decretarse la extinción de la empresa Luz y Fuerza del Centro (LyFC), que se ubica en Necaxa, Puebla.

El político poblano, nacido del grupo político del ex presidente de México, Carlos Salinas de Gortari, obtuvo sus principales cargos públicos en los sexenios panistas, sin embargo cuenta con una historia poco clara sobre los intereses que persigue, aunque fueran únicamente de índole económico.

En su carrera como funcionario, Javier Lozano también lideró actos de censura y presión mediática, como el llevado a cabo contra la periodista Carmen Aristegui, suspendida de MVS en 2011, tras exhibir al aire los presuntos problemas de alcoholismo de Felipe Calderón.

Es importante recordar que Lozano Alarcón, además de ser un traidor de la política poblana, un plomero electoral y presunto delincuente por enriquecimiento ilícito, es alguien que no sabe admitir sus derrotas, principalmente cuando se trata de asuntos legales.

El ex senador Javier Lozano Alarcón aún no paga 15 millones de pesos por gastos y costos referentes al juicio que emprendió hace 7 años contra el ahora director de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Manuel Bartlett Díaz, y por lo que podría ser embargado.

Lo anterior se desprendió a raíz de la demanda original por daño moral que fue interpuesta por Bartlett Díaz en 2012, cuando ambos compitieron por una senaduría en las filas del PT y PAN, respectivamente.

¿Cómo un impresentable pudo haber sido considerado para ser el vocero de la Coparmex? ¿Qué organismo, asociación o partido político aceptaría en sus filas a semejante personaje con tan deleznable pasado? ¿Humillante lo que le sucedió a Javier Lozano? ¿Alguna investigación lo alcanzará?