Por: Diego Armando Cuautle

Amalia Gracia, investigadora del Colegio de la Frontera Sur, señaló que, la economía no está funcionando, “es una economía del terror”, que genera mucho malestar y muerte de poder seguir acumulando posesiones, por lo que es necesaria una mayor participación de la sociedad civil. Lo anterior durante la presentación del libro “Trabajo, reciprocidad y reproducción de la vida: experiencias de economía solidaria en América Latina”, editado por El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) y el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt). En su intervención, expresó que “México es una gran tumba, es una bestialidad el número de desaparecidos, de muerte, violencia, y así se vive, porque se tiene la idea de que eso le pasa al otro. Cuando toca cerca, nos damos cuenta y actuamos”.

Por lo anterior, la especialista dijo, “existe una gran necesidad no sólo de pensar en el consumo, también en la producción, el intercambio, la circulación y buscar sinergias”. En este sentido, hizo énfasis en que se deben recuperar los recursos, la autoestima y el conocimiento, “para volver a reconectar la economía con la sociedad, la política, la cultura, con la vida, si no, no va a funcionar para nosotros que somos vida”. Por su parte, Eduardo Aguilar, investigador del Centro de Desarrollo Económico y Social de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), señaló que es cuestionable si la economía funciona, pues muchas veces se promueve más el bienestar adquisitivo de la gente, que su bienestar social y de salud.

“No funciona porque está terminando con nuestro entorno natural, y en un futuro, no va a haber condiciones materiales para la reproducción de ese mismo sistema; no podemos llegar todos y aspirar a ser de ese uno por ciento, y ellos, a seguir infinitamente con esta cuestión”, subrayó. Comentó que, la propuesta de la economía solidaria, está en cuestionarnos la forma de hacer economía y crear valor a través del trabajo de otros, “se deben crear nuevas formas de economía que lleven a otro tipo de vida, de intercambios, y cuestionarse, si el capitalismo crea desigualdad o nos lleva al deterioro de la propia humanidad”.