Eduardo Sánchez

A pesar de la negativa social que representa la interrupción legal del embarazo, algunas mujeres poblanas han decidido relatar sus historias y los motivos que las llevaron a realizar este acto de amor propio con la finalidad de disminuir prejuicios. Es mediante la plataforma digital de la Asociación Civil “Focos 1423” que se ha buscado visibilizar la práctica del aborto inducido en México como un evento reproductivo frecuente para brindarle la importancia necesaria en el país. En dicha plataforma, las mujeres que han abortado pueden encender un foco en el mapa virtual de México y, si lo desean, dejar su testimonio en distintos formatos, como imagen, audio, video, carta y ex voto; y contribuir con ello a que otras mujeres enciendan su voz y cuenten su experiencia.

“No podemos negarlo, todavía existen muchos prejuicios basados en posturas religiosas, morales, políticas, sexistas, etc., y cuando estos prejuicios salen a relucir, pueden afectar a las personas que contaron su historia. Así, pensando que nos van a juzgar negativamente, se inicia un círculo vicioso sobre la idea de no hablar de eso (el aborto); cuando en realidad, guardar silencio no es lo mejor ni para las mujeres, ni para la sociedad”, se lee en la página web. El mapa virtual, indica que en Puebla, existen 102 focos encendidos que representan un caso de aborto y 25 poblanas han decidido compartir su experiencia. A nivel nacional, existen mil 423 focos encendidos y 327 historias. Cabe recordar que en ediciones pasadas se informó que dentro de un periodo de 10 años, más de mil mujeres poblanas han tenido que viajar a la Ciudad de México para realizar una interrupción legal del embarazo, ya que en Puebla, esta práctica se castiga hasta con cinco años de prisión. Entre los motivos que llevaron a algunas mujeres a realizar una Interrupción Legal del Embarazo (ILE), se encuentra el fallo de los métodos anticonceptivos como el Dispositivo Intrauterino (DIU) y las pastillas, así como la falta de un ambiente próspero para tener un hijo o por haberse encontrarse dentro de una relación violenta con ex parejas.

“ME FALLÓ EL DIU”

Uno de los relatos anónimos, describe la difícil decisión que tuvo que enfrentar una madre tras haber dado a luz a su primer hijo, ser obligada a colocarse el DIU, y cinco meses más tarde, resultar embarazada. “Después de tener a mi hija por cesárea, en el hospital me obligaron a firmar un consentimiento para la colocación del Dispositivo Intrauterino (DIU), pero cuando mi bebé tenía cinco meses, tuve un retraso, fui al hospital y me dijeron que eran las hormonas de la lactancia y que no me preocupara. Un mes después, seguía sin llegar mi periodo y me realicé una prueba de embarazo que salió positiva (…) ningún método anticonceptivo es 100 por ciento seguro”.

“UNA DECISIÓN DIFÍCIL”

Existen más historias que buscan romper estigmas sociales: “Ver la prueba de embarazo positiva me hizo llorar, no podía permitirme tener un hijo en ese momento. Siempre había estado en contra del aborto, y ahora necesitaba uno, conocía personas que apoyaban en esta situación y me acerqué, usé unas pastillas, y al finalizar, fui a una iglesia, ahí encontré la paz y tranquilidad que había perdido.

 “OTRA OPORTUNIDAD”

“Cuando me enteré que estaba embarazada lloré por varias horas, tenía apenas dos meses que me habían ascendido como jefa de piso y tenía miedo de perder mi empleo y mis sueños. Actualmente, sigo siendo jefa de piso y me veo ascendiendo más en mi trabajo, creciendo personal y profesionalmente”. Focos brinda discreción y respeto a las mujeres que soliciten asesoría de manera gratuita. En Puebla existen penas para las mujeres que abortan de manera voluntaria hasta por un periodo de cinco años. Sin embargo, también se establece que, en caso de que la madre cumpla con alguna de las siguientes circunstancias, sólo recibirá de seis meses a un año de prisión: Que no tenga mala fama, que haya logrado ocultar su embarazo, o que este embarazo no sea “fruto” de su matrimonio.