Por: Víctor Gutiérrez

Noé Monarca Sánchez, un menor de tan sólo 17 años de edad, que fue subcontratado por Agua de Puebla, junto con un grupo de personas de una constructora, para realizar labores de manteamiento y limpieza de la red de drenaje en la avenida Juárez, murió intoxicado al no contar con los aditamentos necesarios. El joven obrero había llegado alrededor de la una de la tarde con 15 minutos a la avenida 17 sur esquina con la avenida Juárez, a bordo de una camioneta de la citada instancia estatal y junto con la cuadrilla con la que trabajaría en la limpieza y mantenimiento del sistema de drenaje y alcantarillado de la zona Esmeralda. Mientras su equipo se disponía a descender a una de las alcantarillas para arrancar con sus labores, Noé ingresó primero sin el equipo necesario, esto es sin la mascarilla que debería portar, por lo que al poco rato y con los gases que se desprendían del ducto de drenaje en uno de los registros ubicados en la esquina de la Avenida Juárez, éste perdió el conocimiento rápidamente. Al ver esto, uno de sus compañeros de trabajo alertó al resto de la cuadrilla para intentar sacarlo, pues se había más debajo de los esperado. Desesperados, sus compañeros llamaron a los servicios de emergencia. A los pocos minutos arribaron al lugar personal de protección civil, que de inmediato iniciaron con las labores de extracción del obrero casi al tiempo en que también legaban al sitio en cuestión, paramédicos del grupo SUMA. Una vez que lograron sacarlo de ese hoyo, los paramédicos intentaron reanimarlo por espacio de casi 15 minutos sin conseguirlo, pues Noé ya no presentaba signos vitales y se tuvo que decretar su muerte cerca de las dos de la tarde, para acto seguido notificar al agente del Ministerio Público, con el fin de realizar las diligencias correspondientes al levantamiento de cadáver de este joven de tan sólo 17 años de edad.