La “guerra” que mantiene el gobierno federal y estatal en la zona del triángulo rojo, Puebla, contra bandas de ladrones de gasolina redujo en un 52.8% las tomas clandestinas a los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), al pasar de 125 perforaciones en el último mes de gestión de Rafael Moreno Valle —enero—, a 59 casos al corte de abril.

Sin embargo, autoridades locales creen que esto provocó un ‘efecto cucaracha’, debido a que en los últimos meses se elevaron las operaciones de los huachicoleros en el otro extremo de donde se concentra el combate: el municipio de San Martín Texmelucan —en los límites con Tlaxcala— se situó en el primer lugar a nivel estatal en abril, al registrar 20 casos, por encima de Tepeaca que históricamente ha encabezado la lista.

Además, el alcalde de la ciudad de Puebla, Luis Banck Serrato, ha asegurado que los traficantes de gasolina están migrando hacia la capital para cometer otros delitos como asaltos.

Cierran la llave a huachicoleros en el Triángulo Rojo

Militarizar los municipios de Tepeaca, Quecholac, Palmar de Bravo, Acatzingo, Acajete y Tecamachalco —que forman parte del Triángulo Rojo– con 3,200 agentes ha dado resultados en el gobierno de Antonio Gali Fayad en el combate contra el tráfico de combustible. Al menos eso exhiben los números de Pemex.

De acuerdo con información obtenida vía transparencia con el organismo descentralizado, las operaciones de las mafias que se dedican a este negocio se concentraron en 12 municipios al mes de abril, que significa que ya no han tenido actividades en otro número similar de demarcaciones en donde cruzan los ductos, pues a inicios del 2017, 24 ciudades de Puebla concentraban esta problemática.

No obstante, el despliegue de 3,000 policías militares y 200 marinos se centra solo en seis municipios del Triángulo Rojo en donde cruza el poliducto Minatitlán-México de Petróleos Mexicanos, zona en donde se han registrado balaceras en los últimos tres meses. Uno de los peores enfrentamiento, que llamó la atención internacional, fue el ocurrido la noche del 3 de mayo en Palmarito Tochapan, cuyo saldo fue de diez muertos: cuatro soldados y seis civiles, entre ellos un menor de edad y una mujer.

Desde entonces, los operativos por parte de fuerzas armadas se aceleraron para cerrarle la llave a los ladrones de gasolina. Según el Grupo de Coordinación Puebla Segura, en la administración de Gali Fayad se han realizado 978 operativos con el decomiso de 2 millones 649,967 litros de combustible, un 51.8% más en comparación con todo lo decomisado en el sexenio de Moreno Valle, un millón 745,596 litros.

El número de presuntos huachicoleros detenidos también ha sido mayor en la actual administración: 447, un 100% por ciento más que en el sexenio pasado, cuando aprehendieron a 223 personas. Lo mismo ocurre en el número de autos asegurados: 1,473 de enero al 4 de junio de este año, un 138.6% más que todo lo incautado en el sexenio pasado que fueron 587 unidades.

El efecto cucaracha

En el primer cuatrimestre del año, se han registrado 461 tomas clandestinas en la entidad, pero abril fue el mes en el que disminuyeron de manera considerable. No obstante, tanto el alcalde de San Martín Texmelucan, Rafael Núñez; de Santa Rita Tlahuapan, Joel Díaz Ramírez y el de San Matías Tlalancaleca, Óscar Anguiano, denunciaron que las bandas huachicoleras se están centrado en sus comunidades, en donde también cruzan los ductos.

Incluso los huachicoleros han utilizado a niños y a mujeres para ello, tal como ocurrió el 22 de mayo pasado, cuando —según autoridades locales— organizaron una rapiña en la que cobraron 500 pesos la entrada a cada familia.

“De este lado creemos que la atención se está centrando solo en el Triángulo Rojo. Hay otros municipios en donde también ordeñan”, dijo Anguiano a HuffPost. Quizá el alcalde tenga razón en que se está dando un ‘efecto cucaracha’ ya que las tomas clandestinas han repuntado en las ciudades que limitan con Tlaxcala.

Por ejemplo, San Martín Texmelucan —en donde en 2010 más de 30 personas perdieron la vida por la explosión de un ducto— desplazó a Tepeaca (del Triángulo Rojo) del primer lugar en registrar un mayor número de ordeñas con 20 casos solo en abril, el doble que el número registrado (8) en el mismo periodo del 2016.

En el caso de Santa Rita Tlahuapan se han registrado tres enfrentamientos entre supuestos huachicoleros y policías municipales en el último mes. En la balacera del 7 de junio, hubo cuatro heridos de bala.

En Puebla capital, también están llegando los ladrones de combustible para cometer otros delitos como asaltos a transportes, según el alcalde Luis Banck Serrato.

Las ordeñas de enero a abril 2017

  • Enero: 125
  • Febrero: 104
  • Marzo: 173
  • Abril: 59

 

 

Texto publicado originalmente en: Huffington Post