El gobernador Rafael Moreno Valle usó el mensaje por su último informe de gobierno para posicionar su eslogan “El cambio es posible”, en una evidente referencia a su proyecto político de buscar la Presidencia de la República en 2018.

En el auditorio de la ciudad que construyó durante su administración dentro del municipio de San José Chiapa, para dar cabida a los trabajadores de la planta automotriz Audi, el mandatario poblano hizo una crítica al populismo y aseguró que México necesita un cambio que defienda al país y a los mexicanos, “incluso de Donald Trump”.

Sin nombrar a Andrés Manuel López Obrador, Moreno Valle dijo que México no es ajeno al fenómeno de movimientos populistas que se manifiestan a escala global.

Cabe recordar que en su quinto informe de gobierno, el mandatario poblano igual usó su mensaje político para hacer alusión al tabasqueño, quien ocupa las primeras posiciones de las encuestas sobre los presidenciables, aunque de igual forma no lo mencionó por su nombre.

“El ciclo de la post verdad se ha manifestado a nivel global, a través del surgimiento de movimientos populistas tanto de izquierda como de derecha, que mienten como estrategia política alimentando resentimientos y dirigiendo odio hacia aquellos que han sido seleccionados como enemigos a modo. México no es ajeno a este fenómeno”, expresó el Gobernador.

“El populismo habla en nombre del pueblo, miente sin pudor alguno, ataca a los que no comparten el pensamiento único y sobre simplifica tanto problemas como soluciones”, agregó, “la única forma de vencer a la demagogia populista es entender y resolver las causas de la irritación social”.

Moreno Valle aseguró que México exige un cambio, que se caracterice por un respeto a la pluralidad y los derechos humanos,  que busque la igualdad en las oportunidades, deje atrás políticas sociales paternalistas y parta de la premisa de que la única forma efectiva de combatir la pobreza es generando riqueza.

“Un cambio que defienda a México y a los mexicanos, incluso de Donald Trump”, puntualizó, “este cambio con rumbo es posible y en Puebla ya comenzó”. El final de su discurso fue rematado con la frase: “Con la fuerza del cambio, lo mejor para México está por venir”.

En representación del Presidente Enrique Peña Nieto, estuvo en el informe la Secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Rosario Robles. Además asistieron los gobernadores de Chiapas, Michoacán, Morelos, Estado de México, de la Ciudad de México, Guerrero, Hidalgo y Tlaxcala.

También, estuvieron el dirigente nacional del PAN, Ricardo Anaya; de Nueva Alianza, Luis Castro; de Encuentro Social, Hugo Erick Flores; y del Partido del Trabajo, Alberto Anaya.

Al inicio de su mensaje, hizo alusión al supuesto escenario que había en Puebla con el marinismo, cuando él contendió por la gubernatura. Afirmó que había un ánimo social que reflejaba desesperanza y “vergüenza”  de ser originario de un estado “ultrajado”.

“…a causa de un gobierno caracterizado por la corrupción, la ineficacia, la creciente deuda pública, la pérdida de inversiones, la emigración por falta de trabajo, el lamentable estado de la infraestructura educativa y de salud, el desabasto de medicamentos, la pobreza extrema, el mal desempeño del campo, el descuido de nuestro patrimonio histórico, el alto índice de analfabetismo, la insensibilidad ante los reclamos populares y la pérdida de todo referente moral”, aseveró.

Al hacer un recuento de los supuestos logros de su gobierno, Moreno Valle insistió una y otra vez que los logros obtenidos demostraban que “el cambio si es posible”.

Resaltó la inversión en el sector automotriz, con la instalación de la Planta Audi, primera fábrica de vehículos de lujo en el país con una inversión de mil 300 millones de dólares que dio lugar a la creación de la Ciudad Modelo, donde se llevó a cabo el informe.

También destacó que el rubro en el que más se refleja la transformación de Puebla, es en cuanto a  infraestructura, en la cual su gobierno destinó 72 mil 538 millones de pesos. “Esto equivale a lo invertido en los 15 años anteriores a mi gobierno, en pesos constantes del 2016”, destacó.

Y volvió a insistir en que la obra que se llevó a cabo en su sexenio, se hizo sin pedir “un solo peso prestado”. “Conforme  a datos oficiales, de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, redujimos 742 millones de pesos la deuda heredada, disminuyendo, según el IMCO, el endeudamiento per cápita 36 por ciento”, recalcó.

Aseguró que lo hizo con la reducción de gasto corriente de entre 84 y 68 por ciento del presupuesto, eliminar la renta de 323 inmuebles, retiro de 824 unidades del parque vehicular y reducción de salario del gabinete estatal, incluido su sueldo.

“Asimismo, incrementamos los ingresos propios 121 por ciento y llevamos a cabo proyectos de coinversión con el gobierno federal, los municipios y el sector privado”, expuso.

Sin oposición

Al presentar el Informe en el Congreso del Estado, la postura de las fracciones parlamentarias, incluida la del PRI, se caracterizó por una ausencia de crítica y más bien por un respaldo al proyecto presidencial de Moreno Valle.

A nombre del PRI, el diputado Francisco Javier Jiménez Huerta, reconoció que durante el sexenio que está por concluir se construyeron grandes obras pero con el apoyo del gobierno federal.

“Es justo reconocer el trabajo realizado de esta administración, pero de la misma manera es justo reconocer que esto no hubiera sido posible sin el apoyo del gobierno federal”, expresó.

El panista Víctor León Castañeda promovió las aspiraciones presidenciales de Moreno Valle: “El cambio que vive Puebla es necesario y posible para todo el país”.

Igual lo hizo el perredista, Julián Rendón Tapia, quien dijo:  “México necesita el cambio que en Puebla ya comenzó y requiere de un Liderazgo firme y con visión de futuro, por eso señor gobernador, no me queda más que decirle: misión cumplida”..

Marchas

En las calles, sin embargo, las organizaciones sociales y los ciudadanos salieron para hacer manifiesto su descontento con el sexenio morenovallista.

Por la mañana, un grupo de dirigentes del Polo de Fuerzas Progresistas de Puebla trataron de llegar hasta el Congreso del Estado, pero fueron repelidos por cientos de policías que cerraron las calles aledañas al edificio legislativo, donde el mandatario entregaría el Informe.

Integrantes de la Unión Popular de Vendedores Ambulantes (UPVA) 28 de Octubre realizaron una marcha por la autopista Puebla-Orizaba, para exigir a Moreno Valle que libere antes de que concluya su sexenio a los dirigentes de esa organización que se encuentran presos.

“Rafael los problemas que causaste no se los heredes a quien te sucede”, decía una de las mantas que portaban en la marcha y que hacían referencia al encarcelamiento de Rubén Sarabia Sánchez, alias Simitrio, así como de dos de sus hijos, Rubén y Xihuel, y de Fernando Alonso Rodríguez.

En tanto que en Puebla, capital, cientos de ciudadanos participaron en una marcha en contra del gasolinazo y las reformas estructurales, pero que también manifestó su descontento con la administración morenovallista.

Como parte de la organización ciudadana “Puebla en Lucha”, los manifestantes salieron del Paseo Bravo y llegaron hasta el Zócalo, donde llevaron a cabo un mitin.

A esta protesta, que se hizo llamar “La marcha de los indignados” se sumaron familiares de presos políticos,  académicos que han denunciado la destrucción del patrimonio cultural de Puebla; ambientalistas,  defensores de derechos humanos, maestros, indígenas, así como trabajadores de la salud, estudiantes, burócratas rescindidos, entre otros.

 

Texto publicado originalmente en: Proceso