La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki aseguró que México acordó desplegar más fuerzas de seguridad en su frontera sur como parte de los esfuerzos para frenar el paso de migrantes centroamericanos

Expansión Política 

El gobierno de Estados Unidos anunció este lunes que acordó con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, reforzar la seguridad en la frontera sur de México como parte de los esfuerzos para frenar el creciente número de migrantes de Centroamérica que cruzan el país y llegan a Estados Unidos.

La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, detalló que México mantiene un despliegue de 10,000 soldados en la frontera sur del país, número superior al que el gobierno de López Obrador había anunciado previamente, pero que de acuerdo con la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), forman parte de un despligue ya existe.

“México tomó la decisión de mantener 10.000 efectivos en su frontera sur, algo que permite elevar al doble las interdicciones (del paso) de migrantes”, dijo Psaki, en su rueda de prensa diaria.

El gobierno del presidente estadounidense, Joe Biden, precisó que en las últimas semanas negoció este acuerdo con representantes de México, Guatemala y Honduras, países que se “comprometieron a aumentar la seguridad” en sus respectivas fronteras, dijo la portavoz de la Casa Blanca.

“Guatemala aumentó en 1,500 el personal policial y militar en su frontera sur con Honduras, y accedió a establecer 12 puntos de control a lo largo de la ruta migratoria; mientras que Honduras destinó a 7,000 policías y militares para dispersar a un gran contingente de migrantes”, agregó Psaki.

El objetivo, añadió la portavoz, es “dificultar el viaje (hacia Estados Unidos) y el cruce de fronteras” para los indocumentados que emprenden el duro trayecto.

Al mencionar el acuerdo con México, Psaki no aclaró si se refería a efectivos de la Guardia Nacional mexicana, que en marzo ascendían a 3,484 desplegados en el estado de Chiapas, fronterizo con Guatemala.

Tras el anuncio de EU, la SRE, a cargo del canciller Marcelo Ebrard, precisó que México busca favorecer una migración ordenada, segura, regular y con apego a los derechos humanos, además de que sostiene que el desarrollo económico y social es la única solución de fondo al fenómeno migratorio.

“México mantendrá el despliegue ya existente de Fuerzas Federales en su zona fronteriza, con el objetivo de hacer cumplir su propia legislación migratoria, a fin de brindar atención a las personas migrantes, principalmente a menores no acompañados, y combatir el tráfico de personas”, informó la cancillería.

En marzo, la agencia Reuters reportó que México había intensificado las redadas para detener a los inmigrantes que transitaban ilegalmente hacia Estados Unidos y había reforzado sus esfuerzos en la frontera con Guatemala. Las operaciones incluyen miembros de la Guardia Nacional, soldados y funcionarios de inmigración.

El 22 de marzo, el gobierno federal de López Obrador informó que se tenían 8,815 miembros de la Guardia Nacional en las fronteras norte y sur del país.

El despliegue reforzado en la frontera sur de México ha hecho que se dupliquen las intercepciones diarias de migrantes, dijo Psaki.

La semana pasada, el gobierno estadounidense reveló cifras récord de detenciones de indocumentados en su frontera con México, con más de 172,000 en el mes de marzo, entre ellos casi 19,000 menores, un récord histórico.

Además, la Casa Blanca ha insistido en que la frontera “está cerrada” y en que la mayoría de quienes lleguen sin documentos serán expulsados, pero eso no ha rebajado las llegadas a la zona limítrofe, sobre todo las de menores solos.

 

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