Organizaciones especializadas en transparencia, acceso a la información, rendición de cuentas, el estudio de la comunicación pública, académicos, diputados federales y dirigentes de corrientes partidistas, reprobaron el nombramiento de Javier Lozano Alarcón como presidente de la Junta de Gobierno de la Coordinación General de Transparencia de la administración encabezada por José Antonio Gali Fayad.

El senador panista con licencia, Javier Lozano Alarcón, será una especie de multiusos en el recién iniciado gobierno poblano, pues además de ser jefe de la oficina del gobernador, aseguró a los medios de comunicación poblanos que también será representante del gobierno estatal en la Ciudad de México con los poderes de la Unión, así como con otros actores políticos y organismos. Incluso, aseguró que hará el trabajo de enlace con la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago).

Los múltiples nombramientos de Javier Lozano generaron reacciones de organizaciones civiles especializadas en el tema.

Cuauhtémoc Cruz Isidoro, secretario del Capítulo Puebla de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información, consideró que dicho nombramiento hace temer que la tendencia del nuevo gobierno se oriente hacia la opacidad y el control de la información, como ocurrió en el sexenio de Rafael Moreno Valle.

Otras agrupaciones recordaron que el ahora senador con licencia se ha resistido a presentar su declaración 3 de 3 y recientemente hizo afirmaciones controversiales al criticar la propuesta de reducir el salario a los legisladores, pues dijo que estarían justificados a “robar”.

El pasado 15 de enero, Lozano Alarcón calificó como “demagogia” la propuesta de reducir los salarios a los legisladores como medida de austeridad y solidaridad por la situación que atravesaban las familias mexicanas con el incremento al precio de los combustibles.

“Yo vivo de esto, esa demagogia de decir con mucho gusto doy la mitad de mi salario ¿y luego a robar o qué?”, declaró quien fuera secretario del Trabajo y Previsión Social en el sexenio de Felipe Calderón.

También académicos advirtieron que la designación de Lozano Alarcón, podría atar de manos al nuevo organismo y propiciar la opacidad.

Por su parte, Brenda López Suárez, del Centro de Investigaciones sobre Propaganda y Opinión Pública (CIPOP), lamentó que la participación ciudadana se limite a ser observadora “pues no contará con voto y eso convierte a la participación en mera simulación. Se requiere una participación real si se desea un organismo transparente”.

Por su parte, Diego Martín Velázquez Caballero, catedrático e investigador de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Puebla, advirtió que “Javier Lozano Alarcón representará al burócrata más conflictivo y autoritario en la nueva administración del gobierno poblano. Para quienes consideran que no hay posibilidades de maximato en la entidad, este funcionario constituye la evidencia del estilo gerencialista, maquiavélico e imperativo que distingue al morenovallismo perpetuo”.

Agregó que “la experiencia de Lozano confirma la idea de que la gestión de Gali solo constituye una fachada del proyecto transgeneracional neoavilacamachista. No obstante que algunas medidas del grupo político libanés, invitado de la clase política poblana, han tratado de generar simpatía para con la sociedad; se evidencia su naturaleza al incluir políticos relacionados con los cacicazgos más violentos y corruptos de la historia local. El transfuguismo priista al PAN, así como la empatía y satisfacción de dicho instituto político con los recién llegados, deja ver el radicalismo de derecha prianista que, cada vez más, caracteriza a los militantes de uno y otro partido. Acierta quien propone, de una vez, la fusión Prian (sic) como una alianza patriótica oligárquica.”

El académico indicó que “los conflictos de Lozano Alarcón con los jóvenes, periodistas, deportistas, trabajadores, indígenas, mujeres, estudiantes, empresarios, movimientos sociales, partidos políticos y un largo etcétera, columbran la relación del gobierno galicista con los poblanos. En poco tiempo se acabará la sonrisa y estilo cancionero del ogro filantrópico pseudolopezmateista. Puebla es la mina que financia el proyecto político de una facción cambista y arrogante que no va a detenerse para disputar la presidencia de la república. Cueste lo que cueste. Sacrificando lo que haya que sacrificar. ¿Podrá Tony Gali, en el corto tiempo, desplazar a los grupos que pueden pasar por encima de su gobierno si su objetivo se arriesga? Hubo un tiempo en el que un gobernador poblano limitó al avilacamachismo, quizá avergonzado, por la serie de tropelías y daños cometidos a la sociedad. ¿Puede Gali atemperar al morenovallismo? Esta ruptura histórica, en Puebla, podría ser el legado más benévolo y justo”.

Añadió que “la derecha radical de México está dispuesta al expolio incluso de la vida. Puebla es una versión mediana del duartismo veracruzano; empero, mientras en Veracruz esto ha llegado a su fin; aquí, cabe bien preguntarse cuántos sexenios faltan para que éste prebostazgo termine, o de qué modo aumentará. La tarea de los movimientos sociales, los ciudadanos, la academia y los pocos políticos honestos que aún quedan, será evidenciar la falacia modernizadora de estos operadores crematísticos insertados en el gobierno. La hora oscura del autoritarismo se alarga y habrá que converger en la resistencia contra un fundamentalismo cuya modernidad es destruir al otro, agandallar el dinero público, usurpar la patria, falsear la calidad democrática y establecer como dogma su teología mediocre de la prosperidad”.

 

 

Texto publicado originalmente en: Regeneración