• Nancy Pelosi: la líder estadounidense desafía a China y llega a Taiwán en el primer viaje de alto nivel de Washington a la “isla rebelde” en 25 años

  • “La visita socava gravemente la soberanía y la integridad territorial de China, socava gravemente la base política de las relaciones chino-estadounidenses y envía una señal muy equivocada a las fuerzas separatistas de la ‘independencia de Taiwán'”: Cancillería China

Redacción

El Ejército Popular de Liberación de China llevará a cabo ejercicios con fuego real en las cercanías de Taiwán del 4 al 7 de agosto.

Lo hará en respuesta a la visita de la presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., Nancy Pelosi, a Taiwán, donde aterrizó este martes.

Pekín reclama la isla como territorio propio y ha tomado el viaje de la líder parlamentaria, el de más alto rango de una autoridad estadounidense a Taiwán en 25 años, como una grave afrenta.

Poco después del aterrizaje de Pelosi en Taipei, los medios chinos anunciaron el ejercicio militar con la prohibición de que todos los barcos y aviones civiles ingresen a las regiones próximas al lugar.

“Los que juegan con fuego se quemarán”, dijo el Ministerio de Exteriores de China, que consideró el viaje como “extremadamente peligroso”.

La advertencia de China

Los ejercicios militares chinos incluirán “disparos en vivo de largo alcance en el Estrecho de Taiwán“, según el ejército.

“Esta acción está dirigida a la reciente e impactante escalada de Estados Unidos en el asunto de Taiwán”, aseguró un portavoz militar en un comunicado.

También aseguró que es “una seria advertencia para las fuerzas independentistas taiwanesas o para aquellos que buscan la independencia”.

Los ejercicios comenzarán una vez que Pelosi ya no esté en Taiwán.

Pekín también anunció sanciones económicas, al suspender las importaciones de 100 empresas taiwanesas del sector de la alimentación.

Un “grave impacto” en las relaciones

El Ministerio de Exteriores de China condenó enérgicamente la visita de Pelosi a Taiwán, calificándola como una “grave violación del principio de una sola China”.

Aseguró que “vulnera gravemente la soberanía y la integridad territorial de China” y tendrá un “grave impacto” político en las relaciones entre China y Estados Unidos.

“Socava gravemente la paz y la estabilidad en el Estrecho de Taiwán y envía una señal muy equivocada a las fuerzas separatistas para la ‘independencia de Taiwán'”, indicó el ministerio en su comunicado.

Pekín instó a Estados Unidos a “no seguir por el camino equivocado y peligroso” y a “dejar de jugar la ‘carta de Taiwán’ e interferir en los asuntos internos de China”.

La posibilidad de la visita, que forma parte de una gira por Asia, ya había elevado las tensiones entre Washington y Pekín, y el gobierno chino había amenazado con “fuertes consecuencias” si Pelosi llegaba a Taipei.

La Oficina de Asuntos de Taiwán del Partido Comunista de China (PCCh) también cuestionó la visita y añadió que cualquier intento de buscar la independencia de Taiwán “será destrozado por la poderosa fuerza del pueblo chino”.

China ve a Taiwán como una provincia rebelde que se reunificará con el continente tarde o temprano.

Mientras, Taiwán se ve a sí mismo como un país independiente, gobernado democráticamente, pese a que nunca ha declarado oficialmente su independencia.

Si bien Estados Unidos mantiene lo que llama una “relación sólida y no oficial” con Taiwán, tiene vínculos diplomáticos formales con China y no con la isla.

LLEGADA DE PELOSI A TAIWÁN, NACIÓN QUE SE CONSIDERA INDEPENDIENTE

La presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., Nancy Pelosi, llegó en la noche de este martes a Taiwán en medio de fuertes tensiones y amenazas de China, que considera a la “isla rebelde” parte de su territorio.

El avión de la Fuerza Aérea de Estados Unidos que llevaba a la tercera máxima autoridad del gobierno de EE.UU. aterrizó en la capital taiwanesa sobre las 10:40 PM (hora local).

Tras su llegada, Pelosi emitió un comunicado en el que negó que su visita vaya en contra de la política internacional de su país y dijo que muestra el “compromiso inquebrantable” de Washington con Taipéi.

“La solidaridad de Estados Unidos con los 23 millones de habitantes de Taiwán es más importante hoy que nunca, ya que el mundo se enfrenta a una elección entre la autocracia y la democracia“, dijo, y agregó que la visita no contradecía la política de Estados Unidos sobre Taiwán.

Medios locales de Taiwán informan que Pelosi se reunirá el miércoles con la presidenta Tsai Yingwen, antes de ir al parlamento de Taiwán y visitar un museo de derechos humanos por la tarde.

La Casa Blanca no ha respaldado oficialmente la visita y el propio presidente Joe Biden dijo que “los militares creen que no es una buena idea”, pese a que su gobierno calificó la retórica china contra cualquier viaje como “claramente inútil e innecesaria”.

Dado que el Congreso es una rama independiente del gobierno de EE.UU., Biden no tiene potestad para impedir el viaje de la jefa de la Cámara.

No obstante, Washington manifestó el lunes su preocupación de que China utilice la visita para justificar una acción militar contra la isla.”No hay razón para que Pekín convierta una visita potencial consistente con la política estadounidense de larga data en algún tipo de crisis o conflicto, o la use como pretexto para aumentar la actividad militar agresiva en o alrededor del estrecho de Taiwán”, dijo el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John F. Kirby.

La editora de Asia Pacífico de la BBC, Celia Hatton, consideró que el viaje de Pelosi a Taiwán se trataba de un “momento histórico”, aunque explicó que antes de bajarse del avión, la congresista ya estaba enviando un mensaje a China.Y es que Pelosi ingresó a Taiwán desde el este, por la costa de Filipinas, lo que la mantuvo alejada del disputado estrecho de Taiwán.”Esta podría ser una de las pequeñas señales entre las dos superpotencias rivales de que no quieren una escalada”, dice Hatton.

Qué respondió China

La posibilidad de la visita, que forma parte de una gira por Asia, ya había elevado las tensiones entre Washington y Pekín, y el gobierno chino había amenazado con “fuertes consecuencias” si Pelosi llegaba a Taipei.

Tras una conversación telefónica de más de dos horas entre Biden y el presidente chino Xi Jinping la semana pasada, Pekín advirtió que Estados Unidos estaba “jugando con fuego” si permitía que se realizara la visita.

Poco después del aterrizaje este martes, la Cancillería de China condenó la visita y la calificó de una “seria violación” de su soberanía nacional.

“La visita socava gravemente la soberanía y la integridad territorial de China, socava gravemente la base política de las relaciones chino-estadounidenses y envía una señal muy equivocada a las fuerzas separatistas de la ‘independencia de Taiwán'”, dijo en un comunicado.