Durante cinco días, familiares y amigos de Guillermo Aguilar Sandoval, de 51 años, lo buscaron en varios lados, denunciaron su desaparición ante la Procuraduría capitalina, pidieron ayuda en redes sociales y a través de un periódico.

Pero el lunes lo encontraron sin vida en un departamento de Polanco donde la noche del 9 de mayo estuvo con dos de sus amigos.

Guillermo Aguilar estaba dentro de un ropero. Su agresor lo golpeó y asfixió. Al momento del hallazgo estaba enredado en cobijas, tenía periódicos y una bolsa de plástico en la cabeza, según consta en un reporte de la Procuraduría capitalina.

En ese inmueble, en la calle de Schiller, ya se había realizado una inspección, pero fue apenas el lunes cuando el mal olor que se desprendía del lugar llevó al descubrimiento del cuerpo.

Texto publicado originalmente por: El Gráfico/Somos Noticia