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Dos presuntos ladrones muertos y tres más seriamente golpeados, fue el saldo que dejó una turba enardecida de la comunidad de Pericotepec, municipio de Tlacotepec de Benito Juárez, luego de que poco más de 200 habitantes detuvieron a cinco sujetos, quienes minutos antes se habían enfrascado en una balacera con policías municipales. De acuerdo a las primeras versiones que se tienen de los hechos, es que al filo de las 14:25 horas se había activado la alerta a los servicios de emergencia, cuando algunas personas daban cuenta de que cinco sujetos armados habían intentado arrebatarle cerca de 800 mil pesos a un comerciante de la comunidad de Santa María Alta, a unos tres kilómetros y medio de la cabecera municipal. Pero los delincuentes fueron sorprendidos por los vecinos de la zona, que de inmediato se organizaron y salieron de sus casas y negocios para enfrentar a los probables ladrones, mientras minutos más tarde se incorporaban a la persecución elementos de la Policía Municipal. Los sospechosos se dieron a la fuga robando una camioneta del transporte público de la marca Nissan, tipo Urban, color blanco. De esa manera, pobladores y policías salieron en persecución de los delincuentes, que culminó a la entrada de la colonia La Resurrección de la localidad de Pericotepec, donde se dice, en una primera versión, que hasta ahí lograron alcanzarlos policías, luego de un largo camino de intercambio de balas, y consiguiendo de esa manera detener a cuatro de ellos, mientras que se presume el quinto delincuente había sido abatido por los policías y después quemado por los pobladores de esa comunidad.

En la primera versión de los hechos, se dice que los habitantes enardecidos y hartos de la inseguridad que priva en el Estado le quitaron de las manos de los policías a los ladrones, a quienes llevaron al centro de esa localidad para darles un escarmiento, lo que obligó a que los oficiales solicitaran la intervención de otras corporaciones de seguridad. Sin embargo, se dice que ya era muy tarde, pues los habitantes habían logrado privar de la vida a dos de los presuntos sospechosos y mantenían retenidos a los otros tres, casi al borde la muerte. Pero la otra versión que corrió en el mismo lugar de los hechos es que los habitantes se fueron comunicando con sus familiares, amigos y conocidos, y éstos al saber de la persecución, pusieron una barricada en la carretera de acceso a la citada comunidad de Pericotepec, lo que obligó a los presuntos maleantes a detener la marcha de la unidad en la que huían, mientras eran sacados de ahí y seriamente golpeados. Luego, algunos pobladores rociaron gasolina, a por lo menos dos de los ladrones que quedaron tendidos a un lado de la Urban del transporte público que también incendiaron. La situación se complicó cuando los habitantes de Pericotepec impidieron el paso de elementos de la policía estatal, y no fue hasta las seis de la tarde cuando los enardecidos habitantes accedieron a entregar a los tres o cuatro delincuentes que mantenían retenidos casi en el centro de la población y listos para proceder a quemarlos vivos.