Martín Gutiérrez

Luis Alberto Arriaga Lila, presidente municipal de San Pedro Cholula, está desesperado porque apenas inició la restauración de la torre de la parroquia, dañada en el sismo de septiembre de 2017, cuando se cerró la 5 de Mayo para evitar riesgos, lo cual ha provocado un desplome en las ventas del comercio establecido ubicado en esa calle. También ha bajado considerablemente la afluencia de turistas, al no poder disfrutar de la belleza arquitectónica, tanto en el interior como en el exterior del ex convento franciscano de San Gabriel, que también fue dañado por el temblor, y a la fecha, no ha sido rehabilitado. Mientras no se termine de arreglar la torre de la parroquia, la calle 5 de Mayo seguirá cerrada a la circulación vehicular, porque ya se abrió a la afluencia de peatones y esto fue hace apenas un mes.

El edil señaló que la tardanza ha sido por la lentitud en las dependencias federales, como el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Fondo Nacional de Desastres Naturales (Fonden), para liberar recursos y cobrar el seguro de daños, tanto de la parroquia como del ex convento. Luis Alberto Arriaga dijo que, gracias a las aportaciones económicas del anterior Ayuntamiento, en el que colaboró y a la colecta de los feligreses, fue posible tener recursos para apuntalar los templos y atender los daños más urgentes de reparación, pero el grueso de los recursos proviene tanto del Fonden como del seguro de daños que el INAH debe hacer efectivo ante las empresas aseguradoras.