Pese a que en Rusia 14 mil mujeres pierden la vida por violencia doméstica, la legisladora ultraconservadora Elena Mizulina, pretende despenalizarla.

“Por una bofetada uno puede ser condenado a dos años de prisión con la etiqueta de criminal para toda la vida, o ser sancionado con una multa de 40 mil rublos (unos 14 mil 370 pesos); esta situación es inadmisible; es necesario corregir la ley y eliminar estas situaciones absurdas”, dijo Mizulina para presentar su proyecto de ley, que pasó la primera vuelta con una abrumadora mayoría.

La ley está muy cerca ya de entrar en vigor, tras ser aprobada en primera lectura, durante la semana que ahora acaba, con 368 votos a favor; una abstención y uno en contra.

Así, los parlamentarios rusos dieron su primer visto bueno a un texto legal que establece que una sola agresión anual, que no haya producido lesiones y que así haya sido certificado por los médicos, no sea considerada una ofensa criminal, sino simplemente administrativa. Esa falta administrativa será castigada con una multa rebajada, equivalente a 500 euros (alrededor de 11 mil pesos), hasta dos semanas en prisión o 120 horas de trabajo social.

Mizulina es, junto con el legislador peterburguense Vitali Milónov, uno de los inspiradores de la célebre ley contra la propaganda homosexual, aprobada en el 2013, que penaliz la promoción de actos sexuales entre personas del mismo sexo, así como cualquier actividad vinculada con este colectivo.

 

Texto publicado originalmente en: Regeneración