Los gangsters de County Lines están usando cada vez más a jóvenes para llevar la droga de un condado a otro en Inglaterra, lo que ha disparado los casos de urgencias médicas asociadas a torturas y autolesiones en los menores

 Los investigadores dicen que los hombres todavía representan la mayoría de las admisiones en la sala de urgencias relacionadas con la violencia, sin embargo, los profesionales de urgencias informaron que las lesiones sufridas por mujeres víctimas en relación con la actividad de County Lines se estaban volviendo más graves y de naturaleza sexual.

 El uso de internet como lugar de captación de chicos y chicas para el mundo del crimen sigue siendo importante, ahí los manipulan para que se tomen fotos y compartan imágenes explícitas de sí mismos (especialmente las mujeres) que luego usan como arma de extorsión.

Infobae

Un escalofriante informe revela las torturas y métodos extremos usados por los gangsters de las County Lines en Reino Unido para forzar a menores de edad a servir como “mulas” (transportadores de droga) que trafican de un área del país a otra.

Unas arrancadas, cortes de pelo a la fuerza, múltiples puñaladas, violaciones a chicos y chicas, y el uso de mujeres jóvenes como trofeos sexuales son algunas de las más horribles prácticas que se destacan en el informe hecho por el Laboratorio de Derechos de la Universidad de Nottingham.

Para obligarlos a trabajar para ellos, los gangsters de los County Lines no sólo amenazan con violencia, sino que utilizan la explotación en línea y el almacenamiento de fotos explícitas, para chantajearlos.

La violación de hombres jóvenes (menores de 21 años) es otro de los casos que van en aumento, así lo indicaron los trabajadores de las salas de urgencia de los hospitales británicos. Según entrevistas al personal médico, ahora son más los jóvenes que ingresan a urgencias en el sur del país y que habían sido víctimas de violación por parte de varones heterosexuales en un contexto de pandillas.

Un trabajador juvenil describió algunas de las lesiones que había visto: “Las uñas arrancadas, el pelo arrancado, incluso los apuñalamientos”

Los investigadores dicen que los hombres todavía representan la mayoría de las admisiones en la sala de urgencias relacionadas con la violencia, sin embargo, los profesionales de urgencias informaron que las lesiones sufridas por mujeres víctimas en relación con la actividad de County Lines se estaban volviendo más graves y de naturaleza sexual.

Uno de los testimonios recogidos se refirió al uso de “niñas regalo”, describiendo la explotación sexual de las mujeres por parte de los gangsters de County Lines, donde las víctimas son explotadas sexualmente y distribuidas por la red más amplia como recompensa.

Narcotráfico en línea, la nueva forma de operar de los narcos

El uso de internet como lugar de captación de chicos y chicas para el mundo del crimen sigue siendo importante, ahí los manipulan para que se tomen fotos y compartan imágenes explícitas de sí mismos (especialmente las mujeres) que luego usan como arma de extorsión.

Si bien no está claro si esto está relacionado con la explotación sexual o criminal, los crecientes casos de autolesiones en mujeres jóvenes se atribuyeron a esta forma de actividad en línea.

Uno de los entrevistados para el informe apuntó a la existencia de “burdeles emergentes” que eran operados por grupos de crimen organizado y que no existían antes del Covid-19. Las víctimas, dijo, eran generalmente jóvenes británicas.

No obstante, son los jóvenes hombres entre 17 a 19 años, la población más afectada por este aumento en las autolesiones e intentos de suicidio derivados de experiencias traumáticas con el mundo del crimen.

“Seguimos viendo niveles increíblemente altos de intentos de suicido. Lo que ha aumentado con eso es la razón detrás de esos intentos de suicidio, que son la explotación en línea y el chantaje a hombres y mujeres con el envío de fotos explícitas”, dijo uno de los trabajadores de la salud entrevistados.

“Una persona que conocí en urgencias había estado muy involucrado en County Lines y estaba en el hospital esa noche por intentar beber un litro de lejía. Dijo: ‘Solo quería salir de esto porque este día en particular, estaban violando en grupo a alguien’ […] Cuando se negó a involucrarse, lo golpearon y ahora lo perseguían porque no se involucraba en esa violación en grupo”, relata otro testimonio.

El Dr. Brewster, quien dirige la investigación, continuó: “Un área que ha tenido algunos resultados positivos, es la privacidad que brindan las restricciones de visitas en los hospitales, lo que ha significado que algunos jóvenes se hayan sentido lo suficientemente seguros como para revelar las circunstancias de sus lesiones y experiencias de explotación. Esto es algo que debe tenerse en cuenta al establecer futuras orientaciones políticas y prácticas”.

La investigación sugiere que este aumento generalizado en lesiones y autolesiones a jóvenes ha sido causado por un mayor movimiento de drogas en las carreteras desde el primer bloqueo de Covid-19 en Inglaterra en marzo de 2020, lo que ha contribuido a que más jóvenes sean explotados a través del robo de automóviles.

El uso creciente de jóvenes como mulas para transportar droga en Inglaterra tiene en alerta a las autoridades e informes como el adelantado por Brewster ayudan a dimensionar la complejidad del problema. Uno que si bien ya existía desde hace años, tuvo un auge considerable con el Covid-19.

 

Confesiones de mujeres traficantes

 

Aunque se trata de un negocio liderado de manera mayoritaria por hombres, muchas mujeres también caen en las redes del narcotráfico en todo el mundo. La posibilidad de ganar dinero ‘fácil’ para salir de situaciones económicas o personales difíciles lleva a muchas mujeres a embarcarse de manera consciente o involuntaria en el tráfico de drogas. ‘Confesiones de mujeres traficantes’, un documental en el que cuatro mujeres narran en primera persona cómo un día comenzaron a transportar droga de unos países a otros hasta que terminaron siendo arrestadas por las autoridades.

‘Confesiones de mujeres traficantes’ es un relato fiel de la historia de estas cuatro mujeres (Lidia, Raquel, Yolanda y Linda) que un día vieron cómo su vida cambiaba para siempre al ser interceptadas mientras transportaban droga de un país a otro. A partir de dramatizaciones y testimonios de expertos en narcotráfico internacional, y con la narración de las propias protagonistas es estas historias como eje central, este documental muestra al público cómo se capta a una ‘mula’ y se la introduce en el negocio del narcotráfico; a qué riesgos se enfrentan estas personas a cambio de dinero o de la seguridad de sus seres queridos; qué ocurre cuando son detenidas y encerradas en prisión durante años; y cómo viven su regreso a casa con sus familias y el proceso de reinserción en la sociedad.

Cuatro mujeres, cuatro historias (2018)

Raquel, una española que comenzó a trabajar para una red de narcotraficantes animada por una amiga, quien se dedicaba a transportar droga para mantener a su familia, cuyos miembros estaban en el paro. Raquel realizó múltiples viajes a distintos puntos de Europa y Latinoamérica cargada con kilos de cocaína a cambio de cantidades que oscilaban entre los 4.000 y 10.000 euros por entrega. Sin embargo, en uno de estos viajes Raquel es detenida por la Policía en el aeropuerto mientras intentaba salir de Argentina con 18 kilos de cocaína en su equipaje. La española relata en el programa todo su periplo en este negocio que cada año mueve miles de millones de euros.

Lidia es una mujer argentina, madre de cuatro hijos y embarazada de un quinto bebé, que ha estado entrenando su cuerpo para ser ‘mula’ debido a su delicada situación económica. Durante las semanas previas a su primer viaje transportando droga en su organismo, Lidia ha aprendido a ingerir uvas enteras (cuyo tamaño es similar al de una cápsula de cocaína) para poder tragar el mayor número posible de cápsulas sin provocarse el vómito. El plan consiste en que Lidia transporte dentro de su cuerpo 28 de estas cápsulas llenas de cocaína durante un vuelo a Madrid. No obstante, la jugada no sale como se esperaba y Lidia termina poniendo en grave riesgo su vida y la de su futuro bebé, ya que cada minuto con esta sustancia en su organismo puede resultar letal.

El caso de Yolanda es distinto. Mientras muchas personas se introducen en el tráfico de drogas como una vía para ganar dinero ´fácil´ en situaciones de necesidad o coaccionadas por otras personas, Yolanda no tiene ese tipo de problemas económicos ni personales. Esta colombiana aceptó voluntariamente el encargo de transportar droga hasta el lejano Israel, aunque su experiencia no acabó precisamente con un final feliz.

También se dan situaciones en las que la persona que porta la droga no es consciente de ello. Las autoridades recomiendan revisar el equipaje antes de facturarlo en países en los que existe un mayor riesgo de que alguien introduzca sustancias ilegales en la maleta sin el consentimiento del viajero. Pero que la persona que introduce la droga en el equipaje ajeno sea un ser querido, es algo totalmente inesperado. Es precisamente lo que le ocurrió a Linda, una joven mexicana que nunca pensó que una de sus amigas pudiera hacerle algo así.

200 AÑOS DEL CHILE EN NOGADA