Los cambios en los negocios son constantes, innegables e inevitables, los empresarios no tienen la garantía de poder permanecer relevantes en el mercado. Esto a no ser que caminemos juntos con la evolución, adaptación y tecnología.

Las empresas familiares que tienen la oportunidad de poder tener una sucesión en las siguientes generaciones caminen y les inyecten el dinamismo que la globalización requiere.

Comentando con diferentes empresarios sobre el tema de cómo se decidieron hacer la sucesión familiar en la empresa encontré diferentes formas de como ingresó la 2° o 3° generación a la empresa. Sin embargo, en el fondo en todos los casos fue un común denominador. Las formas pueden ser diferentes para entrar a formar parte de la empresa:

Algunos empresarios prepararon a su sucesión por adelantado, al darles medio tiempo en la empresa en la etapa universitaria, y al otro día que se graduaron ya tenía su escritorio, su puesto y los presentan a la compañía como ya gerente de alguna operación. Sin embargo en esta entrada “natural” el sucesor no tuvo la oportunidad de saborear y aprender en otros trabajos.

Otro tipo de ingreso es cuando él o la sucesora terminó sus estudios, trabajó algunos años ganando experiencia y por él o ella misma; tocó puerta en la empresa e ingresó por convicción.

Una tercera forma de ingresar a la empresa familiar, me conto un compañero empresario, que durante su infancia su hijo siempre estuvo jugando entre las máquinas. Siguió con sus estudios y en la universidad chocó su auto. El joven le dijo a su papá: necesito dinero para repararlo; y su padre le contestó: “Deja de jugar al empresario, ¿Necesitas dinero? ¡Pues trabaja! Aquí tienes trabajo.” Fue una invitación circunstancial y obviamente, con el tiempo, muy exitosa.

Mi querido lector, las formas para entrar a la empresa pueden haber muchas, lo importante es el qué, y el por qué es lo más significativo; donde encuentre muchos factores comunes.

Todos los que están en la sucesión familiar están convencidos de la labor realizada por los fundadores de la empresa, quienes son su fuente de inspiración, apoyo, reconocimiento y admiración.

Hoy, después de un largo tiempo, a la 2° generación se les ve muy comprometida. Se sienten orgullosos de pertenecer a la compañía y, sobre todo, que son los que aportan sus nuevas ideas adaptándolos a los diferentes procesos con mejor tecnología.

 

 

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