“Eran funcionarios de inteligencia no declarados”. Hemos fortalecido nuestra disuasión y defensa en respuesta a las acciones agresivas de Rusia mientras que al mismo tiempo permanecemos abiertos para un diálogo significativo”: Alianza Atlántica

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, reconoció este mismo martes que las relaciones de la alianza transatlántica y Rusia están en “su punto más bajo desde el final de la Guerra Fría”

Infobae

La OTAN expulsó a ocho diplomáticos de la embajada de Rusia ante la Alianza por ser presuntos espías, según confirmaron este miércoles fuentes aliadas.

“Podemos confirmar que hemos retirado la acreditación de ocho miembros de la Misión rusa ante la OTAN, que eran funcionarios de inteligencia rusos no declarados”, indicaron las fuentes de la Alianza, que precisaron que la medida será efectiva desde finales de octubre.

Agregaron que la OTAN también ha reducido la cantidad total de diplomáticos que Rusia puede acreditar ante la Alianza a diez. “La política de la OTAN hacia Rusia sigue siendo consistente. Hemos fortalecido nuestra disuasión y defensa en respuesta a las acciones agresivas de Rusia, mientras que al mismo tiempo permanecemos abiertos para un diálogo significativo”, subrayaron.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, reconoció este mismo martes que las relaciones de la alianza transatlántica y Rusia están en “su punto más bajo desde el final de la Guerra Fría”, con Moscú cada vez “más agresiva” en el exterior y más “represiva” a nivel doméstico.

“Creo que debemos darnos cuenta de que la relación entre la familia transatlántica y Rusia está en su punto más bajo desde el final de la Guerra Fría”, afirmó en una conferencia en la Universidad de Georgetown, en Washington.

El secretario general de la OTAN señaló como punto de inflexión la “anexión ilegal” de Crimea por parte de Rusia en 2014 y su “continuada desestabilización” en el este de Ucrania.

“El panorama es grave”, advirtió Stoltenberg, quien presidirá una reunión mañana en Bruselas del Consejo del Atlántico Norte con los consejeros de seguridad nacional aliados, prevista previamente.

Consultado sobre la posibilidad de que la OTAN se amplíe con países como Georgia y Ucrania, algo rechazado por Moscú, remarcó que solicitar la entrada en la alianza es una “decisión soberana” de cada nación.

Stoltenberg fue recibido el lunes pasado en la Casa Blanca por el presidente estadounidense, Joe Biden, quien expresó su “apoyo total” a la alianza y a la estrategia acordada en la cumbre del pasado mes de junio por los países que la componen.

Entonces, la OTAN apostó por poner en marcha un proceso de adaptación para mejorar su respuesta ante desafíos como la agresividad de Rusia, los ciberataques o la crisis climática, y situó al régimen de China como una amenaza para su seguridad.

El secretario general de la OTAN también se reunió este lunes con el consejero de Seguridad Nacional de Biden, Jake Sullivan, informó la Casa Blanca.

Además, se entrevistó en el Pentágono con el secretario de Defensa Estadounidense, Lloyd Austin; y habló por teléfono con el titular de Exteriores, Antony Blinken, quien se encontraba volando a París.

Stoltenberg y Blinken destacaron la importancia de las relaciones de la OTAN con “Australia, Japón, Nueva Zelanda y Corea del Sur”, y la necesidad de unidad entre los aliados a la hora de reaccionar ante la situación en Afganistán, indicó el Departamento de Estado en un comunicado.

El pasado mes de abril los países miembros de la OTAN ya habían denunciado las “acciones desestabilizadoras de Rusia en el interior de algunos de ellos y anunciaron que examinarían medidas de represalia”.

En marzo de 2018 la Alianza Atlántica expulsó a siete diplomáticos rusos y retiró las credenciales a otros tres que esperaban respuesta, reduciendo de 30 a 20 el número de integrantes de la misión rusa. La medida se tomó en respuesta al envenenamiento del ex espía Sergei Skripal y su hija Yulia en la ciudad de Salisbury, en el sur del Reino Unido.