El País

La revolución digital hace años que no tiene vuelta atrás y para las nuevas generaciones los aparatos que eran imprescindibles en la vida cotidiana de generaciones pasadas, ahora son casi objeto de museo. Kimberly Phillips retó a su hijo Braylon a que utilizase un teléfono de rueda que aún conserva en su casa. Cuando el adolescente trató de llamar a su madre, empezó a desesperarse a cada intentó al comprobar que no tenía ni idea de cómo funcionaba el teléfono. La grabación de ese momento acumula 16 millones de reproducciones desde que su madre subió el vídeo a Facebook.