Precisó el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, ante la posibilidad de que el mandatario se someta a una prueba para descartar coronavirus

Excélsior

Sería conveniente que el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador “se contagiara” del nuevo coronavirus para que quede inmune a la enfermedad, consideró el subsecretario de prevención y promoción de la Salud de la Secretaría de Salud Federal, Hugo López-Gatell Ramírez. A pesar de que el presidente de la República rebasa los 66 años de edad y padece hipertensión con antecedente de infarto al miocardio, el subsecretario de Salud aseguró que el jefe el estado mexicano goza de muy buena salud y no tiene caso someterlo a ninguna prueba para saber si se ha contagiado o no de la nueva cepa de la enfermedad dada la actividad que representan sus giras del trabajo por el país y el contacto con cientos de personas en plazas públicas.

De acuerdo con el funcionario federal, el presidente no presenta ningún síntoma del Covid-19 y tampoco está obligado a hacerse la prueba médica correspondiente. Afortunadamente él goza de buena salud y aunque pasa de los 60 años no quiere decir que sea una persona de especial riesgo; le voy a decir una cosa muy pragmática, casi sería mejor que padeciera coronavirus porque lo más probable es que él en lo individual, como la mayoría de las personas, se va a recuperar espontáneamente y va a quedar inmune y ya nadie tendría está inquietud sobre él”, señaló este lunes en el marco de la conferencia de prensa. López-Gatell insistió ante los medios de comunicación que el presidente de la República no representa ninguna fuente de contagio y pidió “no acosarlo” para que se someta a una prueba científica.

La fuerza del presidente es moral, no es una fuerza de contagio, en términos de una persona, de un individuo, el presidente tiene la misma posibilidad de contagiar que tiene usted o que tengo yo […] el presidente no es una fuerza de contagio, entonces no tiene por qué ser la persona que contagie a las masas, o al revés” respondió al insistirle si el contacto con la gente durante las giras de fin de semana no representan un riesgo debido a que no hay certeza respecto a las medidas de higiene que practican los asistentes a los mítines.