Después de una década de haberse iniciado la Guerra contra el narcotráfico en la República Mexicana, han sido asesinados aproximadamente dos mil niños y niñas en el país, de acuerdo al presidente de la Red Nacional por los Derechos de la Infancia (Redim), Juan Martin Pérez García: una muestra más de que la violencia genera, únicamente, más violencia.

Pérez García destacó que ‘en la lucha contra el crimen organizado, quienes más han perdido, son los niños mexicanos. Hay dos mil niños y niñas que han sido víctimas de homicidio y de ataques’, sin contar a aquellos que se enlistan directamente con células delictivas para cometer actos ilícitos, tal vez de menor envergadura, pero no por ello carentes de gravedad.

“Los estados donde ocurrieron los mayores índices de homicidios de menores de edad fueron Tamaulipas, Sinaloa, Morelos, Guerrero y Veracruz”, aseveró Juan Martin Pérez García, en el marco de la presentación del Balance Anual de la Red Nacional por los Derechos de la Infancia: Avances y desafíos para la garantía de derechos de niñas, niños y adolescentes.

El activista del Redim alertó que aún persiste el reclutamiento forzado por parte de cárteles de la droga para con niños y adolescentes; en el caso de las niñas y adolescentes mujeres, la elección de los grupos delictivos posee fines de trata y explotación sexual; el balance destacó que, a nivel de las familias, ‘el 71 por ciento de los niños mexicanos sufren…’

“… algún tipo de maltrato o violencia bajo el argumento de la disciplina. De estos menores, el 29 por ciento ha padecido violencia física grave”: si viajas por zonas rurales de México, te darás cuenta de que, en muchas áreas, las actividades que realiza el crimen organizado es la única presencia económica constante y pujante que acompaña a los ciudadanos del país.

Texto publicado originalmente en: Excelsior