Excélsior

Habitantes de San Juan Chamula, en Chiapas, se aglomeraron en la plaza central de esa localidad indígena para la quema de Judas como cada año en el marco de la celebración de Semana Santa, pese a las recomendaciones del sector salud de quedarse en casa y de no realizar ningún tipo de celebraciones multitudinarias.

A la quema de judas acudieron adultos y niños, sin importarles el riesgo de contagiarse de COVID-19, debido a que más de 50% de los casos registrados en Chiapas son comunitarios y hasta el día de ayer suman 40 contagios confirmados y dos personas fallecidas de acuerdo con el sector salud.

En la celebración del pasado Viernes Santo, varios municipios de Chiapas, entre ellos San Juan Chamula, realizaron el viacrucis en las afueras de la iglesia de San Juan, patrón del pueblo, y que celebran cada 24 de junio; sin embargo, actualmente, no hay acceso a los turistas por el coronavirus.

La población fue convocada por Juan Shilón Gómez, quien fuera nombrado presidente concejal por la vía de los usos y costumbres hace dos semanas, por encima del actual ayuntamiento constitucional electo en las urnas en julio de 2018 y que por diferencias políticas buscan derrocarlo mostrando fuerza popular.

Asimismo, la celebración de Semana Santa en el pueblo fue determinada por el consejo de ancianos, máxima autoridad en la demarcación. Por lo que desde temprana hora familias enteras empezaron a reunirse en la plaza central para estar expectantes a la quema del judas, que en total fueron alrededor de diez muñecos incinerados.

Autoridades constitucionales de San Juan Chamula habían advertido el temor de brotes de coronavirus, debido al retorno de decenas de personas que migraron a estados Unidos a buscar trabajo y ante la pandemia que azota a ese país han decidido regresar a sus comunidades.

El contraste

La conmemoración de la Pasión de Cristo en colonias tapatías se vivió en casa con oración, lectura de pasajes de la Biblia de San Lucas y San Juan, además de transmisiones vía redes sociales desde las parroquias, caracterizaron la celebración en medio de la emergencia sanitaria por el COVID-19.

En las calles de la colonia Del Sur, en el sur-poniente de Guadalajara, Jalisco, se hizo una representación del Viacrucis sin aglomeraciones. En una camioneta equipada con bocinas, el párroco de la iglesia de Nuestra Señora de Fátima, leyó pasajes de la Biblia mientras recorría las calles e hizo alto en puntos que representaron las estaciones.

Los más de 363 templos de Guadalajara permanecieron cerrados ayer, cada uno eligió la forma de darle continuidad a las ceremonias religiosas, algunos optaron por las transmisiones en línea.