Durante su administración como edil de Quecholac, Camarillo Medina destacó por un daño patrimonial equivalente a 50 mdp, nexos con huachicoleros y un historial de corrupción

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Nexos con huachicoleros y un proceso por un presunto daño patrimonial al municipio de Quecholac cuando fue edil del mismo, el cual asciende a 45.3 millones de pesos, así como una mala administración que desencadenó en la muerte de cuatro soldados por un enfrentamiento contra “chupaductos”, son parte de la historia del priista Néstor Camarillo Medina, quien ahora busca ser dirigente estatal del PRI. Camarillo Medina se ha visto contra la espada y la pared, luego de que el Congreso del Estado abriera un proceso en su contra en 2017 por un presunto daño patrimonial, derivado de la revisión de su cuenta pública 2014.

Dos meses después, uno de los sucesos más importantes que dejaron entrever la impunidad e inseguridad que se vive en el llamado Triángulo Rojo tuvo lugar en Palmarito Tochapan, perteneciente al municipio de Quecholac, donde un enfrentamiento entre huachicoleros y militares dejó un total de cuatro soldados muertos. Aunque días después salió para criticar a los gobiernos estatal y federal, por el “abandono” y la descomposición social, pobladores denunciaron públicamente que su edil no realizó acción alguna o emitió mensaje ante los enfrentamientos; trascendió que, minutos después del tiroteo, Camarillo abandonó el lugar.

Tras este altercado, que generó tensión e inseguridad, los pobladores han aborrecido a Néstor Camarillo, quien durante esas fechas se mantuvo oculto y no ejerció acciones, deslindándose con el pretexto de que, siendo autoridad municipal, sólo le compete la prevención. Durante todo 2017 se registraron múltiples enfrentamientos entre marinos y huachicoleros, mismos que dejaron decenas de heridos, pocos detenidos y un aumento evidente de la impunidad.

NEXOS CON HUACHICOLEROS

Néstor Camarillo es uno de los cinco ediles que se encuentran bajo la mira de la Fiscalía General de la República (FGR) por sus posibles nexos con la banda del “Bukanas” y de “El Toñín”, quienes se dedicaban al robo de combustible, principalmente en la zona del Triángulo Rojo. De acuerdo con información de la FGR, se reveló que la policía, tanto de Quecholac, como de Esperanza, Chalchicomula de Sesma, Palmar de Bravo y Huixcolotla, no son de confianza, razón por la cual se encuentran en investigación.

ESCÁNDALOS FAMILIARES

A pesar de los múltiples procedimientos en los que se ve envuelto el edil, su familia no ha pasado desapercibida, luego de que se revelara una denuncia ante la Fiscalía General del Estado hacia su medio hermano, Mauricio Camarillo Mirón, por intento de violación contra una mujer. La víctima, identificada como María del Rocío, denunció múltiples trabas y contratiempos para poder denunciar a Mauricio debido a su relación con el alcalde de Quecholac, incluso declaró que el mismo Néstor Camarillo ofreció pagarle las curaciones con tal de no hacer más grande el problema.

CORRUPCIÓN EN PROGRAMAS SOCIALES

Durante su administración como edil de Quecholac, uno de los programas estrella fue la entrega de estufas ecológicas a familias del municipio, sin embargo, una cloaca de corrupción fue revelada por el entonces nuevo contralor municipal, Javier Benítez Banderas, quien, mediante un video, exhibió que, de las estufas entregadas, no existe registro digital ni documental. De igual forma, Benítez Banderas evidenció al entonces director de Desarrollo Social, Alejandro Porras, de no entregar la documentación necesaria tras su renuncia el 9 de abril de 2018. De acuerdo con el entonces contralor, Javier Benítez no dio la cara por las irregularidades en el control de los recursos del municipio. Por otro lado, el mismo contralor señaló que la familia de Javier Benítez había sido fuertemente apoyada y protegida por Néstor Camarillo, quien siempre blindó a la familia y la colocó como prioridad por encima de los habitantes de dicha demarcación.

DAÑO PATRIMONIAL

En 2017, el entonces presidente de la Comisión Inspectora del Congreso local, Germán Jiménez García, indicó que Néstor Camarillo presentaba un procedimiento administrativo por un presunto daño patrimonial equivalente a poco más de 45 millones de pesos, esto, en su cuenta pública de 2014. A la par, la Auditoría Superior del Estado (ASE) detectó otro daño patrimonial equivalente a 5.5 millones de pesos, por lo que el daño total asciende a poco más de 50 millones, mismos que Néstor Camarillo no solventó.