Odemaris González

Un hombre ha hecho la entrega al Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida, España, de una placa epigráfica funeraria de mármol, de la cual comenta, encontró de una forma accidental en el campo. Este descubrimiento es añadido a la lista de descubrimientos de un puñal de hierro y diversos instrumentales que se enlazan a las labores agrícolas, los cuales fueron desenterrados en las diferentes injerencias arqueológicas hechas por los profesionales del organismo.

A partir del Consorcio, se resaltan en la nota que los hallazgos apoyan a “conocer a los antiguos moradores de la excelsa Augusta Emérita” y agradecen a Francisco Javier Fernández Gómez, el compromiso y patrimonio de la ciudad, por la entrega de la placa epigráfica, la cual no se conserva totalmente.

El gesto producido sólo una semana posterior a que la Policía Nacional depositara en el Museo Arqueológico Provincial de Cáceres un pequeño tesoro de 495 monedas del siglo lll-lV d.C. de la cultura romana, la cual al parecer había expoliado recién a los agentes que recuperaron varias piezas prehistóricas y una figura de águila que era “identificativa de las legiones romanas”. Los expertos demuestran las dudas que tienen acerca de su autenticidad con el emblema que estudia el Museo Arqueológico Provincial de Badajoz.