Munchies

Imagínate pasar tu infancia esforzándote por entrar a la mejor universidad, acabar la universidad para que te den un título y luego, en plena graduación, darte cuenta de que tristemente nunca tendrás tanto éxito como un gato de internet. A pesar de su corta vida, la eternamente malhumorada Grumpy Cat ya ha ganado alrededor de 100 millones de dólares (aproximadamente 1,870 millones de pesos) y, después de que un jurado falló a su favor la semana pasada, ya recaudó nada más y nada menos que otros 710,000 dólares (aproximadamente 13,200 millones de pesos).

En 2013, un año después de que todas nuestras mamás empezaran a publicar memes del Grumpy Cat en Facebook, Grenade Beverage hizo un trato de 150,000 dólares (aproximadamente 2,700 millones de pesos) con los dueños de la gata, Bryan y Tabitha Bundesen, para lanzar una línea de bebidas de café con su cara en la etiqueta (sí, Grumpy Cat es niña). El café helado se vendió con el nombre Grumpy Cat’s Grumppuccino. El trato iba bien hasta que Grenade también empezó a sacar café tostado con la marca Grumpy y camisetas de Grumppuccino, y según los Bundesens eso iba más allá de los parámetros de su acuerdo. El Grumpy Cat Limited presentó una demanda de inmediato por incumplimiento de contrato.

“Irónicamente, mientras que el felino mundialmente famoso Grumpy Cat y su valiosa marca cada vez se vuelven más codiciados, la mala conducta de los acusados en realidad le ha dado a Grumpy Cat y a sus dueños una razón para enojarse”, dijo Grumpy Cat Limited en su denuncia.

Los dueños de Grenade Beverage, Nick y Paul Sandford, respondieron de inmediato, alegando que Grumpy Cat Ltd no había mencionado la marca tanto como habían acordado. “Además de no haber promocionado lo suficiente el café helado en las redes sociales, nada más 17 publicaciones para ser exactos, el abogado de los Sandford dijo que la aparición en un programa de Fox News para promocionar el producto fue un ‘desastre’ porque la gente de Grumpy Cat no mencionó los temas de conversación que se les habían dado”, informa el Courthouse News.

“Se suponía que debían decir: ‘Cuidado Starbucks. El gato viene con todo’ [pero no lo hicieron]”. Según el abogado de los Sandford, Brian Kinder, fue entonces cuando el papá y el hijo se dieron cuenta de que realmente no eran socios de Grumpy Cat.

El juicio comenzó el 18 de enero, y la famosa gata estuvo presente en el tribunal. “Grumpy Cat, cuyo verdadero nombre es Tardar Sauce, fue llevada a la corte federal en una transportadora, pero no se subió al estrado”, escribió Courthouse News. “Tabatha Bundesen se sentó junto a la transportadora y se esperaba que cuando testificara le mostrara su mascota al jurado conformado por cinco hombres y tres mujeres”.

El lunes, un jurado de ocho personas en California se puso del lado de Grumpy Cat y de los Bundesen, otorgándoles 710,001 dólares por infracción de copyright y de marca registrada (el dinero extra fue por “daños nominales”) en relación con los productos Grumppuccino que no fueron autorizados.