El Economista

El panorama para las grandes economías de Latinoamérica se ha debilitado en 2022, mayormente por factores externos como la inflación global, los ciclos de ajustes monetarios, una cadena de suministros interrumpida y los efectos de la variante Ómicron del coronavirus, dijo el martes el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El organismo internacional recortó su expectativa de crecimiento para México en 1.2 puntos del PIB, y ahora estima que la economía mexicana conseguirá un avance de 2.8 % en 2022.

Este recorte, desde el 4% que estimaron todavía en noviembre, será resultado de la merma en el poder adquisitivo de los consumidores mexicanos por la inflación y ante el debilitamiento de las exportaciones hacia Estados Unidos, revelaron en la actualización de expectativas del PIB mundial.

En el informe, lanzado desde las oficinas principales del Fondo Monetario en Washington, por la ex economista en jefe y hoy primera subdirectora gerente del FMI, Gita Gopinath, detallaron que a nivel mundial se interrumpió la recuperación económica ante los contagios por Covid-19 en aumento y la inflación más alta.

Por este panorama esperan ahora un crecimiento de 4% para Estados Unidos, una tasa que también incorpora un recorte de 1.2 puntos respecto a la expectativa del último trimestre del año pasado.

El deterioro de las condiciones económicas mundiales ante la persistencia de la inflación y la evolución de la pandemia, llevó al FMI a un recorte de proyecciones para todo el mundo y las economías del Grupo de los 20 en particular, siendo los más pronunciados, de 1.7 puntos, los aplicados para México y Brasil.

De hecho, para la primera economía de América Latina, ahora anticipan un avance de 0.3% que incorpora el impacto de la inflación en la capacidad económica de los consumidores.

Según las nuevas previsiones del FMI, el PIB del globo registrará una expansión de 4.4% que es inferior al 4.9% esperado en el último trimestre del año pasado.

En este momento inicia la conferencia de prensa para el lanzamiento de esta actualización de expectativas, dirigida por última vez por Gita Gopinath, quien a partir del 1 de enero, es la Primera Subdirectora Gerente del FMI, segunda de a bordo de Kristalina Georgieva.

El análisis del FMI indicó que Brasil tendrá una variación positiva del PIB de apenas 0.3% este año, un recorte de 1.2 puntos porcentuales frente a la estimación de octubre, en buena parte por la inflación acelerada que ha minado el valor del real, dificultades en las exportaciones de materias primas y un agresivo ciclo de alzas de tasas de interés del banco central.

En 2023, el escenario mejorará para la principal economía de la región, aunque a un ritmo más lento de lo previsto anteriormente, con un crecimiento de 1.6%, dijo el Fondo.

En el caso de México, influenciado en gran medida por sus relaciones comerciales con Estados Unidos, el reajuste a la baja para el 2022 fue similar, con una expectativa de expansión de 2.8% este año y un ritmo de crecimiento aún magro en 2023, del orden del 2.7%.

“Una desaceleración más extensa en China afectará las perspectivas de la economía mundial, especialmente por sus efectos en los exportadores de materias primas y los mercados emergentes”, dijo el informe del organismo.

“Los retornos más altos en otras áreas incentivarán una salida de capitales, lo que generará una mayor presión bajista sobre el mercado emergente y las monedas de países desarrollados y elevará la inflación”.

El FMI espera que la inflación se mantenga alta a nivel mundial en el corto plazo y que promedie un 3.9% en las economías avanzadas y un 5.9% en los mercados emergentes y las naciones en desarrollo durante el 2022.

El escenario implica una presión importante sobre la carga de deuda y la situación fiscal en países de menores ingresos, sostuvo el FMI, donde la recuperación económica ha sido desigual y la tasa de vacunación del Covid-19 continúa siendo baja.

Aunque el apoyo en financiamiento seguirá siendo clave para algunas economías de bajos ingresos en América Latina, el FMI explicó que en países donde el repunte de la actividad ha sido significativo -como Chile, Colombia y Perú- existe espacio para empezar a retirar los extraordinarios estímulos y normalizar el gasto fiscal dispuesto en los peores días de la pandemia.

El informe del martes agregó que los participantes del mercado prevén que el ciclo de ajuste monetario continuará en Latinoamérica y otros mercados emergentes en los próximos trimestres, hasta llevar las tasas de interés por encima de los niveles prepandémicos.

Gita Gopinath reconoció que se están viendo los estragos de la pandemia, misma que ha reducido los ingresos per cápita en las economías avanzadas en 2.8 por ciento, esto en relación con las tendencias prepandémicas durante 2020-2022, en comparación con una pérdida per cápita del 6.3 por ciento anual para las economías de mercados emergentes y en desarrollo.

Detalló que en las economías desarrolladas, cerca del 70 por ciento de la población ha sido vacunada, en contraste con el 58 por ciento en las economías de mercados emergentes y una pequeña fracción en los países en desarrollo de bajos ingresos.

Consideró que las tasas de vacunación más rápidas de lo esperado y el regreso a la normalidad han llevado a una mejoría de la economía, mientras que la falta de acceso a las vacunas y las nuevas oleadas de casos de Covid-19 en algunos países, especialmente en la India, han provocado incluso la baja de las estimaciones económicas.

Además, las diferencias en las políticas de apoyo a la economía por parte de los países emergentes y en desarrollo son una segunda fuente de la profundización de la brecha de desarrollo en comparación con los países avanzados.