El pasado 05 de enero, murió el derechoabiente del IMSS Carlos Olvera González, pues supuestamente fue operado en el Hospital General de Zona número 98 del IMSS de Coacalco, Estado de México, el 11 de diciembre del año pasado, para extirparle un riñón debido a cálculos renales que presentaba.

Se le dio de alta y se le recomendó acudir con un oncólogo, pues le dijeron que tuvieron que quitarle el riñón tras hallarle un tumor, pero las cosas no mejoraron y el paciente fue ingresado de urgencia al Centro Médico Nacional La Raza.

La esposa de Olvera González,  acusó que médicos de dicha institución lo dieron de alta luego de asegurarle que le habían quitado un riñón con un tumor, pero en realidad sólo le tomaron una muestra para biopsia, hecho que se descubrió dos semanas después de la cirugía, cuando su estado de salud se agravó.

Carlos murió este viernes 5 de enero, y su hija Adriana manifestó antes de su fallecimiento:

“Un mal diagnóstico para mi padre ha causado daños irreversibles en su salud, ahora presenta una insuficiencia renal grave y los médicos de La Raza nos dicen que no pueden hacer nada hasta no tener los resultados de la biopsia hecha en Coacalco”. 

La Comisión Nacional de Derechos Humanos, dando seguimiento a la queja interpuesta por Adriana ya solicitó al IMSS el expediente de Carlos para analizar el caso.

Así también el IMSS emitió una nota informativa donde dijo que Carlos era atendido en el quinto piso del Centro Médico Nacional La Raza, presentando un tumor aproximado de tres kilos en la zona renal. Establecen que el director general del hospital, el doctor José Arturo Velázquez García, “solicitó el expediente del caso al Hospital General de Zona No. 98 en Coacalco”, sin embargo aun no hay postura del IMSS sobre el procedimiento médico del doctor Eugenio Huissan Chi Cherrito.

Fuente: Animal Político