Por: Lizzet Pérez Vázquez

Estados Unidos mató este fin de semana al jefe de Al Qaeda Ayman al-Zawahri, en un ataque con drones que tuvo lugar como parte de una operación antiterrorista en Afganistán.

Al Zawahiri fue asesinado en la mañana del domingo en una residencia de Kabul, concretamente a las 6.18 hora local, cuando se encontraba en el balcón de la residencia en que se alojaba y un dron le disparó dos misiles Hellfire.

La autorización de Biden se otorgó unos días antes del ataque, el lunes 25 de julio, tras varias semanas de reuniones con su cúpula militar y de inteligencia.

De acuerdo con medios estadounidenses, el operativo fue ejecutado por agentes de la CIA desde Kabul, capital de Afganistán. El departamento de Estado ofrecía hasta 25 millones de dólares en recompensa por cualquier información que condujera al arresto del líder Al Qaeda.

“Lo dejamos claro otra vez que no importa cuánto tiempo lleve, no importa dónde te escondas, si vos sos una amenaza para nuestra gente, Estados Unidos te va a encontrar y te va a sacar”, remarcó el presidente.

Según la Casa Blanca, únicamente el líder de Al Qaeda falleció en la operación, y no hubo ningún daño colateral.