Estados Unidos lanzó este jueves al rededor de 50 misiles de crucero sobre instalaciones militares sirias como represalia por el ataque químico del martes en el que murieron aproximadamente ochenta personas y que Washington atribuye al régimen de Damasco. 

 
El bombardeo, sin previo aviso, supone el primer ataque directo de EE UU al régimen de Bachar el Asad en los seis años de guerra civil siria y mete de lleno a la primera potencia mundial en el polvorín sirio.
 
En una declaración a la prensa desde Florida, donde se reúne con su homólogo chino, el presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que el bombardeo responde al “interés vital de seguridad nacional” de EE UU de impedir la expansión de armas químicas y arremetió contra El Asad.
 
Los misiles golpearon aviones, instalaciones áreas y de suministro de gasolina, según reportan medios estadounidenses. 
Por: Marko Moreno